30 diciembre 2005

Bienvenido 2006

Esta es una época para aprovechar que el ruido disminuye y se puede meditar sobre lo que ha pasado y está por venir, sea como un recuento de lo memorable del 2005 o para formalizar los propósitos para el 2006 o más allá si se desea.

He pensado en estos días de ligero silencio en cómo sería la lista que yo hiciera sobre lo memorable del año. Se me ocurrió que la característica debía ser algo que perdurara hasta el año siguiente o sus consecuencias lo hicieran en su nombre. No voy a escribir aquí lo destacado del año, bueno o malo, entre otras cosas porque me asusta antes de hacer el balance que el resultado sea poco satisfactorio para mi.

Solo algunas cosas voy a mencionar:

  • Este Blog perdurará para el año entrante lo mismo que su hermano Tómalo con calma aunque se reconoce falta de continuidad en las publicaciones del segundo (tal vez porque la nueva vida que pregona no se ha manifestado en realidad o lo hace de manera insuficiente).
  • Los viajes que pude hacer a Estados Unidos, México y Costa Rica
  • El tiempo que pude pasar con mi mamá mientras estaba desempleado y dedicado al verdadero descanso.
  • La tranquilidad que logre un par de meses después de dejar el trabajo
  • Pedro Rivera, en el vivero de los canales de Xochimilco: un hombre sencillo con la sabiduría de quien vive junto a Dios en medio de la naturaleza
Y rápidamente relaciono lo que de pronto me haya hecho falta

  • Cantar más, con método y técnica
  • Escribir, filtrar lo que escribo y no publicar cualquier babosada aunque sé que son parte del camino a la maestría
  • Leer más; aunque el fin de año mejoró en ese sentido aún hace falta
  • Dedicarme en serio a las opciones de trabajo independiente
  • Conocer nuevas cosas de música

En el 2006 seguiré escribiendo lo que se me pase por la cabeza. Espero se vuelva un blog más regular, tanto en tipo de publicaciones como en calidad y frecuencia. Dios quiera que sigan surgiendo ideas para cuentos, de esos que no se publican aquí.

Y que Clauz me siga acompañando y yo a ella

26 diciembre 2005

Mi experiencia con Café Juan Valdéz

Hace días tengo la impresión que el espresso de los cafés de Juan Valdez sabe diferente en cada una de las tiendas y no necesariamente bien. Decidí entonces averiguar si esa percepción mía es válida o estoy equivocado ya que la imagen que tenemos del caficultor y su mula es la del mejor café del mundo. ¿Será así de verdad? Vamos a tratar de averiguarlo por medio de una aproximación de aficionado.

¿Por qué escoger el espresso como indicador de la calidad del servicio? De acuerdo con las memorias del curso "Organice su tienda de café", el cual tomé hace varios años cuando en mis planes estaba montar una tienda de café gourmet, junto con lo que recuerdo del curso de Técnico en preparación de café, el espresso es la expresión máxima de los sabores de este fruto y requiere un proceso cuidadoso de preparación y escogencia de la materia prima con el fin de lograr un sabor exquisito en la taza. Este método permite potenciar los aromas y sabores del café, pero igualmente evidencian de manera notoria los defectos que éste tenga y las fallas en su preparación. Los otros métodos y otras bebidas de café no son tan exigentes como el que vamos a evaluar.

Mi investigación no es rigurosamente científica. Solamente consistirá en ir de tienda en tienda en días diferentes, para no saturarme, y evaluar unos cuantos parámetros básicos: Limpieza de la máquina, apariencia del producto (consistencia y color de la crema), sensación general de la bebida y algunos en general de los locales y los otros productos pero los cuales no son los importantes inicialmente.


20 de diciembre: Sede La Candelaria (en la casa del museo Botero frente a la Biblioteca Luis Ángel Arango)
Iba con el prejuicio formado que me iba a encontrar un producto de mala calidad y tengo que reconocer que me cerraron la boca. Habia escogido este local para empezar porque según mis recuerdos me habían vendido uno de los peores espressos de mi vida e incluso lo devolví por exageradamente malo. De hace hace un año o más, no recuerdo.

Fui en la mañana, me atendieron bien y el barista hábil tenía su máquina limpia, preparó con maestría la bebida y limpió el equipo tan pronto terminó. La crema del espresso fue como lo mandan los cánones: dorada y permanente por un par de minutos. El sabor no fue el mejor pero no era malo. Pregunté cuál café usaban para preparar el espresso y me dijeron que usaban el volcano, una referencia de los cafés de Juan Valdez especial para esta bebida.

Incluyo aquí los sitios donde me he tomado los mejores cafés esspresso desde que conozco algo del tema.
El número uno hasta ahora fue uno que tomé una tarde en el restaurante de la piscina del Hotel santa Clara en Cartagena. (Aaños después volví a tomarme uno con la ilusión de repetir la experiencia y no pasó de ser un espresso mediocre).
El segundo en el escalafón fue uno que tomé en Filadelfia en un café Starbucks cerca de Liberty Place. En pocillo de papel y todo pero con un sabor impecable. Valga la pena aclarar que en general los espressos que he probado en diferentes tiendas de Starbucks en México y Estados Unidos tienen sabores muy similares y son deliciosos. Este fue en realidad sobresaliente.
El tercer puesto lo comparten varios, unos en Bogotá en diferentes restaurantes y uno de Washington. No es de suponer que alguno de Juan Valdez esté entre los espressos memorables aunque espero que llegue a ser el número uno.

Con el rabo entre las piernas y antes de salir observé el café de temporada navideña que estaban ofreciendo. Un café especial de Gaitania que además incluye en su costo (alto) el valor de un regalo para un niño campesino en esta navidad. La descripción era como me gusta: alta acidez y aroma, incluyendo sabores cítricos. Me deleitaba de solo pensar en tomármelo. Llegué a la casa a preparame una taza de tinto con este café (no he logrado un buen espresso en mi cafetrita casera ni lo lograré nunca creo) y la decepción fue tan grande como el precio. Primero, culpa mía, no me fijé que el café ya estaba molido. Lo peor para la calidad del café es no molerlo inmediatamente antes de su preparación. En el sitio de compra había preguntado la fecha de tostado y no tenían idea pero suponían que a principios de diciembre. Mala cosa porque llevaba más de 15 días en la tienda conservado a temperatura ambiente lo cual va en contra de lo que me enseñaron en mis cursos sobre el café. La temperatura sugerida es la de refrigeración (no el congelador) y debe conservarse el café en grano. Es obligatorio el frío cuando ya está molido. Para completar, la molienda era fina, como para espresso y esto expone una mayor superficie del café al deterioro del aire el cual hizo su efecto a pesar de la bolsa cerrada y con vávula de desgasificación.

Pues en fin, el mismo método que me ha suminstrado tintos exqusitos de otro café comprado en Bogotá, tostado a diario en el mismo local de venta el cual conservan frío y en grano hasta que el cliente decide si lo lleva molido o no, y además define que tipo de preparación usa para que los operadores del molino escojan el grado de molienda, me dio un café horrible, con sabor a greca y evidentes notas de rancidez. Fui buscando un espresso malo y me encontré, avergonzado por el prejucio, con un café en polvo de regular calidad, como los que se encuentran en el supermercado por la quinta parte del precio. Al menos espero que el niño campesino disfrute su juguete.

Tan pronto evalúe el espresso en otra tienda estaré actualizando esta columna. Por ahora solamente espero respuesta de la queja elevada en el sitio de los cafés Juan Valdez con los msmos argumentos que plasmé en esta entrada. Si recibo respuesta la incluiré en esta especie de diario. (www.juanvaldezcafe.com)

Aclaro que el objetivo de esta bitácora no es destruir los cafés Juan Valdez. Es imposible acabar una tradición tan grande con tan buenos argumentos de calidad y por un solo espresso en una tienda. Pero las franquicias si serán capaces de acabar con el prestigio del buen café colombiano si, como esperan, se propagan en Estados Unidos y venden un café de inferior calidad al del monstruo de Strabucks que usa mezclas y no un café de origen específico.

21 de diciembre: Puente Aéreo y Aeropuerto El Dorado
Todo parece indicar que la percepción mía era errónea porque los dos espressos que probé resultaron bastante parecidos al primero y bien hechos. Además el del Aeropureto tenía un sabor muy rico, se acerca a los mejores pero aún no lo logra.

Desilusionado por el café de Gaitania (aún no contestan de www.juanvaldezcafe.com) fui a buscar mi café habitual al Aeropuerto con el propósito adicional de probar el espresso de la tienda de Juan Valdez que allí se encuentra. Recordé que hay otra en el Puente Aéreo, de camino, así que decidí matar los dos pájaros de un solo tiro. Ambos productos cumplían con las características de la crema y el sabor fue bastante similar al de la tienda de La Candelaria. Lo que si noté es que no limpiaban el filtro antes de preparar mi espresso. Me explico. De acuerdo con el video que me dieron en mi curso de tiendas de café, el residuo del filtro del espresso debe removerse tan pronto se preprare la bebida y luego debe lavarse el grupo con la misma agua de la máquina. Pues aquí no se hizo así. En ambos casos el filtro se encontraba con residuos de la preparación anterior, fue desocupado a golpes en la caneca como se acostumbra e inmediatamente sin lavarlo le dosificaron el café molido. Supongo que un verdadero catador de café será capaz de notar el sabor de los residuos doblemente extraídos. Yo no alcanzo a sentirlo y el sabor fue aceptable en el primero pero bastante bueno en el segundo. Entonces, me surge la duda de por qué no saben todos igual que este último. Es posible que el breve lapso entre una y otra bebida haya interferido en la prueba, a pesar de haber sido cuidadoso y haber hecho buches con agua para eliminar al máximo el sabor del primer espresso antes de tomarme el segundo. Pero no lo creo. Al final tuve una sensación muy rica cuando terminado mi espresso (el del aeropuerto) tomé un sorbo de agua de la botella que tenía y como por arte de magia los aromas de los restos que permaencían en mi boca se elevaron de nuevo y pude saborear otra vez la delicia del café.

Como les conté, sigo esperando respuesta de Juan Valdez sobre el café en polvo aunque averigüé que pude haberlo comprado en grano porque también existe esa opción. De nuevo reconozco mi error. Lo que estoy haciendo ahora es prepararlo en filtro de tela y estoy obteniendo una bebida aceptable. El método que uso habitualmente es un filtro marca Bodum que se ubica directamente sobre el pocillo y sirve para preparar solamente una porción. Al menos no voy a tener que regalalrle a los vigilantes una libra de café de 21mil pesos. Para eso les regalo 4 del mejor café del supermercado. Les dura más tiempo y les sabe igual.

24 de diciembre: Salitre Plaza
Esta investigación se está volviendo aburrida para los lectores. El espresso que compré como regalito de navidad para mi mismo sabe tan bien o tan mal como los anteriores. Es decir, el sabor estándar que pensaba era inexistente en Juan Valdez si apareció. Si seguimos así comprobaremos que Juan Valdez es una buena opción para tomar café (en realidad sí es buena opción desde antes de empezar este estudio crítico sin sentido). Por lo pronto seguiré probando espressos aquí y allá pero aquí termina este análisis a menos que encuentra algo realmente diferente tanto bueno como malo, lo cual es poco probable dada la tendencia que ha mostrado el estudio.

Bebed buen café, comprad café colombiano y conservadlo en el frío para que no se dañe. Claro que el frío no remedia el daño que el oxígeno del aire haya podido causar.

Feliz año nuevo, con una cafetera nueva.

21 diciembre 2005

Pie de página

Buscando la edición de diciembre de la revista El malpensante (no la encuentro todavía) me encontré una revista que no conocía. Se llama Pie de Página y se autodefine como Revista de Libros.

Me gustó, no soy experto en libros ni mucho menos. Solo ahora estoy tomando el vicio de la lectura desaforada aunque es intermitente y se facilita porque no tengo nada más que hacer sino leer y escribir para este blog. Me pareció variada, inteligente, y amena.

En la edición 5 que fue la que me encontré por ahí mientras buscaba la otra, hay un artículo sobre los Blogs. Es la primera aproximación teórica que veo sobre estos stios aunque en realidad nunca había buscado algo de ese estilo. Diferentes blogeros se atreven a opinar sobre lo que para ellos es y no es un blog. Personalmente me gustó una breve nota de quien firma Xenia, llamada la cara a la galería. Me impactó porque me setí iedntificado, creo que define en parte lo que siento al escribir un blog: "Un blog sólo sirve para sentirnos menos solos, para sentir que tenemos nuestro minuto de gloria cada vez que alguien cae por casualidad en nuestra página y se molesta en leerla. Alguien que a su vez también tiene blog, porque a los demás no les interesa. "

Recomiendo la revista. La encuentran en www.piedepagina.com aunque encontre uno que otro error de edición. Precisamente en el texto escrito por Xenia el texto desbordó la caja tipográfica y no está completo en la edición impresa. Al ubicar el mismo artículo en internet se ve que solamente le falta una palabra pero el que no consulta la red puede pensar que faltan párrafos y párrafos.

09 diciembre 2005

Una tras otra cortina de humo

Con cierta frecuencia encontramos en los medios de comunicación notas sobre personas que son acusadas de crímenes que no cometieron. Sí, como en las películas. Equivocaciones de los organismos de seguridad y en varios casos se afirma que son complots creados para desviar las investigaciones y ocultar una realidad bien oscura. El más reciente es el caso del supuesto asesino de Hernando Pizarro quien ha salido de la cárcel por pena cumplida y afirma su inocencia a los cuatro vientos con un candor que limita en la ingenuidad infantil. Lo malo es que yo le creo a esa ingenuidad.

Los casos aislados no pasan de ser meras anécdotas pero si asociamos sólo tres que han ocurrido recientemente nos entra el escalofrío al pensar en manos de quién estamos. Hace unas pocas semanas surgió el escándalo en el DAS por la infiltración de los paras y por falsos "positivos" que se montaban para ganar reconocimientos. Posteriormente se supo del regaño público del presidente al ejército por manipular la información en el sentido de pretender que los liberados de un secuestro masivo en la sensible zona del guaviare habían sido liberados por ellos cuando la realidad era diferente. Y este último del asesinato de Hernando Pizarro. La verdad la desconfianza que siento en las instituciones encargadas de impartir justicia se basan en este tipo de montajes. Fácilmente el Das, la Policía, la Fiscalía, etc. "arman la película" que permite como por arte de magia descubrir a los delincuentes si existe la presión del gobierno o la opinión pública.

Entonces salen a relucir las voces diciendo que son elementos aislados en las instituciones. No lo creo. Este tipo de prácticas es algo que lleva muchos años implantado en el modo de actuar de estos organismos o sus antecesores. Recordemos el caso de los supuestos asesinos de Galán, presos durante años y terminaron ser inocentes. Y son quienes han mostrado más "éxitos" los que son reconocidos y terminan ascendiendo a los cargos directivos. Llevan sus malas costumbres a la cúpula y las bases saben que la mejor forma de triunfar es a partir de montajes de este tipo.

Cuando escuchamos las afirmaciones del supuesto asesino de Pizarro se nos antoja una confabulación estilo Los archivos X en la cual reconocidas personalidades del poder están involucradas en un complot para desvirtuar la verdad permanentemente. Suena fantasioso, lo sé, y seguramente hay mucho de mitología urbana en estas supuestas sectas secretas que manejan el país desde el trasfondo del teatro. Pero cuando afirmaciones de montajes se repiten una y otra vez debemos empezar a considerar que pueden ser verdad.

Sabemos que los gobernantes, las grandes corporaciones e incluso los esposos infieles pillados tienen como una de sus herramientas el distraer la atención. Cuántos de los supuestos intentos de asesinato de gobernantes totalitarios como Chávez y Castro han sido "autoatentados". Es cierto que muchos quieren asesinarlos, pero ellos se apalancan en esa realidad para andar montando escenarios irreales para ganarse el apoyo de un pueblo que por nacionalismo o por cualquier otro motivo le da soporte al mártir del imperialismo. Y estas situaciones no son solamente de la izquierda, simplemente son casos recientes y conocidos que se usan a manera de ejemplo.

La duda metódica cartesiana se torna en una actituda sensata en estos casos, especiamente cuando por milagros inexplicables o en muchas ocasiones referidos como "colaboración ciudadana" se descubren los delincuentes en operaciones espectaculares y divulgadas con la complicidad inocente de los medios en medio de una parafernalia absurda. Estas cortinas de humo, como la de la película de cine, ocultan el trabajo de gente honesta que se esfuerza por resolver los casos más sencillos donde no hay intereses de por medio o los que todavía conservan sus ideales y creen que se puede trabajar por una Colombia honesta.

Lo más triste de todo esto es que se trata de un comportamiento humano estándar. Confunde y vencerás. No es un mal colombiano o de un partido político o el gobernante de turno. Existe la esperanza. Existirá mientras la mayoría imparcial pueda escoger a gobernantes pulcros. Claro que hay que buscarlos como se rastrean las sustancias antidoping, en medio de una cantidad de interferencias y en cantidades infinitesimalmente pequeñas. Porque a simple vista no se ve el primero así.

Publicado en semana.com el 6 de enero de 2006
http://semana.terra.com.co/opencms/opencms/Semana/articulo.html?id=92201

06 diciembre 2005

Como yo soy

En mi ansia de convertirme en escritor me lanzo a leer con juicio a escritores exitosos y reconocidos para encontrar en ellos las claves de una buena escritura. Así mismo utilizo mejor el tiempo libre que ahora tengo en demasía en vez de estarlo desperdiciando divagando por internet o por mi mismo sin sentido.

En estos últimos días he leído unos de los cuentos de Julio Cortázar publicados en la década de los 40 y una novela de Álvaro Mutis. Tengo ubicados de mi biblioteca libros de Jorge Luis Borges de Boris Vian, García Márquez y algunos otros en los que está El Quijote pero siento que no me siento preparado aún para tamaño monstruo. Lo primero que evidentemente encuentro en las lecturas que he hecho es un manejo impecable de un vocabulario amplísimo. En medio de los párrafos aparecen palabras que nada tienen de estrambóticas o rebuscadas pero estoy seguro yo no incluiría fácilmente en mis textos porque ni siquiera se me vienen a la mente. Conozco plenamente su significado pero estoy seguro que encontraría otras más prosaicas para expresar la misma idea en el caso que lo necesitara.

Hay que tener en cuenta que los textos de este blog son hechos de prisa, usualmente con una revisión breve y como si fuera un dictado de mi mente que estoy transcribiendo tal como sale. No es el fluir de la conciencia de Joyce sino algo más básico. Pero escarbando más al fondo me doy cuenta que mi tempramento no es tan locuaz como el de muchas otras personas y el escribir textos concisos sin extenderme en descripciones, detalles y circunloquios es una mera manifestación de cómo soy yo.

No deja de darme envidia la facilidad que tienen los grandes escritores de conectar ideas tan claras y simples pero grandiosas además, fuera de lo bien escritas que estén. No tengo idea cuánto toma a uno de estos autores concretar una página magistral o cómo hacen para encontrar la frase precisa con el verbo cautivador que nos atrapa desde el incio de un cuento o una novela. Pero a pesar que compararse es fundamentalmente perturbador para el alma debo hacerlo si quiero saber cuánto he avanzado en esto de ejercer la escritura como una profesión. Tambien están mis escritos anteriores y si voy viendo que estan mejor concebidos y armados los últimos que los primeros puedo definitivamente saber que voy por buen camino. La velocidad de avance es otro cuento que me preocupará después. Ahora es más importante encontrar las ideas actualmente extraviadas que con mis elementales competencias podría hacer algo suficientemente bueno (si ellas llegaran).

05 diciembre 2005

Libros y películas de Harry Potter: versiones divergentes

Para los que esperábamos que la versión fílmica del cuarto libro de la saga de Harry Potter fuera estrictamente ceñido a la historia escrita la película no cumplió nuestras expectativas. Y es que a medida que los libros se fueron haciendo más extensos y el interés por películas de 3 horas o más descendía era virtualmente imposible ajustarse de manera estricta al original.

No quiero decir que la película no me gustó, solamente que acababa de releer el ibro para recordar la historia y es fácil darse cuenta de las licencias que se tomó la producción. Claro que estas licencias aportaron interés como en la secuencia del dragon Cola de cuerno húngaro. Sentí en algunas ocasiones los diálogos flojos (en su versión inglés y en la subtitulación respectiva) y algunos actores que no dan la talla. En mi opinión la película se mantiene por una impecable producción, unos planos interesantes de la cámara y una secuncia de reaparición de Lord voldemort realmente cautivadora.

No se cómo harán para convertir a película el quinto libro, el más extenso hasta ahora, sin que se pierdan detalles importantes. En algún momento, creo que con El Prisionero de Azkaban, los caminos de la versión escrita y la fílmica empezaron a diverger inexorablemente y no podemos esperar fidelidad absoluta. Por ahora solamente nos queda especular cuándo será publicado el séptimo libro, si en realidad será el último y si se mantendrá la escuela de Hogwarts como el escenario principal de la historia dados los acontecimientos terribles del sexto libro.

Para terminar la película es aceptable, entretenida y habrá que preguntarle a alguien ajeno para que nos de su opinión sobre la más reciente versión de la saga.

04 diciembre 2005

Los años incompletos

¡Nada qué hacer! el año acabó el 1 de diciembre. Ya empiezan a surgir en las páginas de papel y electrónicas los resúmenes de lo que pasó y dejó de suceder en 2005. Y el año próximo no empieza sino hasta el 15 de enero o después. Entonces a cada año le están quitando al menos 45 días.

Una triste evidencia de lo apresuradas que son las escogencias de noticia del año y personaje del año nos la dio el tsunami del año anterior (26 de diciembre). Cuando todo el mundo daba por concluido el año útil, por llamarlo de alguna manera, la naturaleza nos recordó que ella trabaja las 24 horas los 365 días para brindarnos noticias. Y los delincuentes ni se diga. ¿cuántas evasiones de cárceles y asaltos millonarios y espectaculares se llevan a cabo en la noche vieja? Que nos lo recuerde Antonio Navarro con el asalto del M-19 al cantón norte donde se robaron 5000 armas hace tantos años atrás.

Aunque si les dijéramos que el año ya acabó a los empleados de los almacenes que esta temporada de diciembre hacen su agosto nos lapidarían inmisericordemente. Al fin y al cabo el año para ellos termina en el último minuto del 24 (para algunos) y del 31 para los demás. Porque hasta el último minuto están laborando para que en nuestra habitual costumbre de dejar para el final las compras, haciendo el esfuerzo de ser los más atentos posibles a pesar de su evidente agotamiento.

Pero los medios de comunicación incluido éste damos por terminado el año. Así que los invito a la reflexión sobre lo mejor y lo peor de sus vecinos (es más emocionante reconocer lo malo de los demás y lo bueno de lo propio) aunque algunas mamás se empeñen en ver las virtudes del hijo de la vecina y solamente los defectos de los propios. De todas formas cualquier cosa es momento para celebrar y dado que a 2005 sólo le quedan días de trámite antes año nuevo (en esos días tristemente se incluye la navidad) entonces vamos a disfrutarlos como se debe. Alegría por las cosas buenas que pasaron y también por las que no lo fueron tanto y nos enseñaron más que las primeras. A lo mejor en lo que queda de diciembre hago un recuento de lo mejor y lo peor de mi año pero por lo pronto en la sección "mis ruidos favoritos" encotrará algo de lo que puede ser lo mejor de este año. Mientras tanto llegan de carreras a mi mente Clauz, los viajes, los talleres, este blog como algunas de las cosas destacables.... habrá más. La ventaja es que puedo añadir fácilmente a la lista de lo mejor cosas fabulosas que pasen en estos días que faltan.

¡Felicidades!

02 diciembre 2005

De los muralistas y los cuenteros: Primos hermanos

En la sala donde encontré un hermoso e impresionante mural de Siqueiros (David Alfaro Siqueiros) localizado en el Castillo de Chapultepec en Ciudad de México había una breve reseña sobre el concepto del muralismo mexicano. Se trata de una de las consecuencias de la revolución mexicana en la cual los artistas llevan su arte al pueblo en vez de dejarlo en las salas de los museos como lo hacen los "artistas de caballete". Así el pueblo puede tener acceso al arte y no solamente un porcentaje reducido de personas.

Leyendo esa descripción surgió en mi mente una analogía con la cuentería. Contar cuentos es la forma de hacer llegar la literatura (haya sido escrita o solamente permanezca en la memoria de unos cuantos) al público en general de la misma forma que los muralistas llevaban la pintura. La diferencia es que los murales quedan para la posteridad en un sitio y los cuentos deben ir pasando de boca en boca convirtiendo en cuentero al que antes fue oyente. Cada una de estas transformaciones de la misma forma enriquece el cuento así que siempre será uno diferente. Incluso escuchar de nuevo el mismo cuento, por el mismo cuentero no significa que sea repetido y el viaje puede ser completamente diferente.

Para los extranjeros, en Bogotá entendemos por cuenteros los narradores ue en espacios abiertos o cerrados nos transmiten una obra literaria propia o ajena. En otros lugares son llamados simplemente narradores o cuentacuentos.

En lo que veo que no está de acuerdo el movimiento de los muralistas y el de los cuenteros es que los primeros repudiaban el arte de caballete y los cuenteros reconocen el valor de la literatura escrita. Lo oral y lo escrito no se contradicen, se complementan y van creciendo juntos.

Y vuelven a darme ganas de contar cuentos de nuevo como cuando estudiaba en la Nacional y los Narradores del Espacio Vacío organizábamos las "contadas" de cada viernes, de ser a partir de ahora un muralista de la literatura. ¡Qué ideal tan alto!

11 noviembre 2005

En busca de mi memoria (para no olvidarla)

Me persigue el temor de perder la memoria y olvidar lo que me ha costado trabajo de años aprender y entender. Estas últimas semanas he estado recibiendo información sobre los dos hechos trascendentales en la historia de Colombia que ocurrienron con sólo una semana de diferencia en noviembre de 1985. Y me doy cuenta que me están contando tantas cosas nuevas que no se si las sabía y las olvidé o simplemente estaba alejado de los flujos de noticias y las recibía con una óptica diferente a la de hoy.

Una sección del noticiero del canal RCN creada especialmente para recordar la tragedia de Armero causada por el deshielo del Nevado del Ruiz se llama "Así lo viví". Y recuerdo poco cómo lo viví aunque sí recuerdo claramente la primera información que tuve sobre Armero el 14 de noviembre. Todos los días salía del apartamento de mi hermano y su esposa donde yo vivía en ese entonces rumbo al colegio. La hora habitual de salida eran las 6:50, tiempo casi justo para llegar a tiempo caminando a la clase que era a las 7:10. Y poco antes de salir oí en las noticias el relato de un piloto que decía que Armero había sido borrado del mapa. Donde antes había el pueblo que toda mi familia recordaba por un salpicón delicioso, ya no había nada. Y por más que deseaba quedarme oyendo la noticia corría el riesgo de no poder entrar al colegio si llegaba tarde. Y al volver en la tarde al apartamento las noticias se confirmaban de una manera aterradora. Ese recuerdo no se me ha borrado.

La tragedia del Palacio de Justicia fue aún más lejana para mí. Ese mismo día estaba donde un compañero de colegio estudiando para un examen de literatura y llegué a la casa en la noche y casi no vi las noticias. Mucho menos las oí por radio, maña que había heredado de mis padres quienes día y noche mantenían el radio en RCN oyéndolas. El día siguiente en el colegio los compañeros hablaban mucho de eso y yo no tenía claro sino lo que ellos decían. Desde entonces siento que tengo un hueco en mis recuerdos en ese momento. Sentía que la gente sabía más de las noticias que yo y por eso estaba aislado de lo que los demás hablaban. Y solamente por los recuerdos que han hecho periódicamente he podido reconstruir en parte lo que siento me hace falta en mi memoria.

Hoy veo ambas noticias con la madurez que me han dado los años y obviamente lo que siento es diferente a mis recuerdos de cómo viví ese noviembre. Si cuando tenía 17 años hubiera estado encantado de haber entrado al palacio de justicio a darle balas a los guerrilleros el paso del tiempo me mostró lo equivocado que estaba. Hay momentos de mi vida que recuerdo más que otros y algunos los tendré que revivir de la misma forma que estos, a través de los análisis que mucho tiempo después hagan los periodistas o los protagonistas. Volviendo a la frase "Así lo viví" se vuelve casi como el caso de las torres gemelas, todos sabemos exactamente dónde estábamos cuando recibimos la noticia. Pienso que de manera análoga a todos las memoria nos da para saber dónde estábamos cuando supimos lo de Armero y lo del Palacio de Justicia.

Había escrito en el blog "Tómalo con calma" una entrada sobre el mismo tema de mi falta de memoria*. Este escrito es solo una confirmación más de lo necesaria que es la construcción de esta memoria de papel. Lo malo no es olvidar, sino saber que una vez supimos algo y hoy no. Ese vacío es el que perturba la existencia. Si definitivamente olvidamos tanto que ni siquiera tenemos el recuerdo de haber conocido eso que ahora no, pues siempre será algo nuevo, como si fuera una noticia recién contada.

Y ahora pienso que llegará el día en que este ejercicio deje de llamarse "En medio del ruido" para volverse algo como "mi prótesis de memoria". Así podré leer mi historia o en el caso extremo, alguien la pueda leer por mi.

* http://tomaloconcalma.blogspot.com/2005/10/mi-memoria-de-papel.html

06 noviembre 2005

Sembraré manzanos en mi huerto

Hoy domingo fue publicado en El Tiempo un reportaje de Yamid Amat a Mauricio Gómez ex periodista de acuerdo con sus declaraciones e hijo del asesinado candidato perenne Álvaro Gómez Hurtado. Durante la entrevista lanza una serie de críticas contra los periodistas actuales los cuales asegura son muñequitos manejados por los conglomerados económicos propietarios de los medios los que siempre tienen interses en otros sectores económicos y por tanto la información siempre esta velada por no hacerle daño a las emprsas filiales del mismo patrón. Estoy de acuredo con esa afirmación y quienes confían que los periodistas son los encargados de salvar al país los invito a buscar otros salvadores.

Asegura también que Internet ha degradado la labor de periodista al permitir que cualquiera con acceso a la red se convierta en uno, midiendo con el mismo rasero a periodistas de escuela y expertos con mucha experiencia que a aficionados improvisados. Por eso el no considera volver a ejercer el periodismo. "Pero si hay hoy 480 millones de periodistas, ¿para que soy periodista numero 480 millones y uno?" dice al cierre de su entrevista.

Estoy en parcial desacuerdo con estas últimas afirmaciones. Obviamente se encuentra demasiada basura en los blogs que se publican a diario pero hay que tener en cuenta que el 90% de ellos son bitácoras personales como ésta y que existen grupos serios que através de sus blogs muestran la realidad que los medios, presos de sus convicciones económicas, no pueden decir. Es una labor difícil pero es nuestra obligación construir los mecanismos de acceso abierto como la internet que permitan mostrar otra visión diferente a la que mustran los medios que él mismo critica. Lo que pienso es que nunca lograremos obtener medios completamente independientes porque todos tenemos nuestras propias creencias y vemos la realidad a través del cristal de nuestra mente. Pero podemos mostrar opciones diferentes y podemos buscar el mayor equilibrio posible.

No me considero periodista. Este blog no pretende remplazar a los medios formales especialmente porque nunca da noticias sino opiniones sobre noticias que se publican en esos medios maniatados. Entonces mis opiniones teminan siendo terriblemente limitadas. Pero son las mías, es mi realidad y busco expandirla permanentemente. Así como yo hay miles de personas en Colombia y entre todos podemos crear una red que muestras otras realidades. Y reconozco que la realidad mundial es bastante más que descorazonadora. Pero si entregamos las banderas y nos resiganamos a que otros manejen por completo nuestras vidas es como estar organizando un suicidio colectivo a largo plazo. Alguien dirá que es lo que hemos hecho en las últimas décadas.

Pero como decía Martin Luther King: "No importa si el mundo termina mañana. Hoy sembraré manzanos en mi huerto."

De la decepción al cambio

A veces me decepciono de la humanidad. Sirve de consuelo que no somos los colombianos solamente porque se saben cuentos de tantas partes, cada uno tan aterrador como el otro. En Colombia por ejemplo se confirma una vez más que no podemos confiar ciegamente en las autoridades. Ahí está el caso de los escándalos en el DAS que me recuerdan ese pensamiento permanente que me previene contra la policía porque le arman a uno la película para salir ellos bien librados y termina uno inocente pero en la cárcel modelo.

Está también el escándalo de estos asesores del Gobierno Bush que están siendo investigados, uno ya con cargos el otro aprece que se salva, por montar todo el show de las armas de destrucción masiva en Irak y perjudicar al agente de la CIA que en su informe decía que dichas armas no existían, comentario que clarmanete perjudicaba el montaje en proceso.

Pero "si va a suceder depende de mi que suceda". Dejo de pensar en los humanos que han degradado esa palabra a las más bajas pasiones y empiezo a recordar los que han trabajado por la gente, los que siempre han defendido sus valores y no se han vendido. Haz tú lo mismo cuando sientas que la pesadumbre y la decepción te invaden. Y no los busques lejos, seguramente a la puerta de tu edifico encuentras el primer personaje que nos sirve de modelo a ti y a mi. Es posible también que esté dentro de tu misma familia o haga parte de tu comunidad o tu iglesia. Y también ponte a pensar un poco qué es lo que no has hecho para lograr que personajes como estos últimos sean los que nos dirijan. ¿Has fallado en su elección? ¿Ha fallado el control del pueblo del que haces parte sobre la gestión de tus representantes? ¿Te has conformado con poco en algunas ocasiones? Y si cometiste el error ¿ves alguna opción de arreglarlo? ¿Es posible hacer rendir cuentas a quienes te han defraudado?

He venido haciéndome estas preguntas desde hace días y han salido tantas respuestas que me ha tomado tiempo procesarlas. Y como dice por ahí, si quieres cambiar tu entorno, cambia tú primero y sé la fuente de ese cambio. Te invito a que lo pienses y veas que quienes están a tu alrededor son grandes como para reconocerles sus valores.

04 noviembre 2005

Casi iguales

Hoy anduve en uno de esos sitios donde todos o casi todos somos iguales. No es el cementerio aunque después de todos los escándalos que se han conocido por corrupción en sus miembros podría decirse que está a punto de pasar a mejor vida. Es el DAS, Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia. Mi diligencia iba encaminada a obtener el certificado de carencia de antecedentes judiciales para usarlo en el trámite de la visa de Costa Rica.

Pues la impresion incial era de una gran mejora en los procesos desde la última vez que hice este trámite, como 12 años atrás. Porque se solicita la cita por Internet y la fila de los que asistimos con cita era bastante más corta que la de aquellos que llegaron sin más ni más a solicitar el documento. En el formulario de solicitud por Internet piden que se ingrese una serie de datos que cuando llega uno al DAS debe volver a escribir en una tarjeta de cartulina y cuando está en la ventanilla debe de nuevo repetirle a la funcionaria a cargo. Es la única falla que le vi a este proceso. Me pareció simpática la fila, pues los que esperábamos inicialmente estábamos sentados y la fila se iba moviendo y nosotros íbamos cambiando de asiento. Es una forma curiosa y algo picapiedra de guardar los turnos.

Había visto que la entrega del documento final era bastánte rápida después de pasar por la ventanilla y cuando me encontraba sentado aguardando me hicieron señas que debía acercarme otra vez y me avisaron que como el trámite era para solicitar visa pues debía hacer un proceso adicional y me mandaron a otro sitio. Allí esperé hasta que pasado un rato me llamaron y me tomaron otra foto con un aparato gigante con los logos de SAGEM (esa empresa que está en medio de otro escándalo por la licitación de las cédulas en la registraduría). En ese mismo aparato me tomaron huellas dactilres pero de las que son por biometría y no con tinta. Le pregunté a la funcionaria que operaba el aparato la razón de este trámite adicional y me dijo que era por los consulados, para tener la información sistematizada para que, en vez que los consulados la pidan, el DAS se las envía motu propio. Resulta que esta fotografía que me tomaron será guardada por muchos años y usada como referencia mía y precisamente el día de hoy iba bastante descachalandrado. Y así quedará mi recuerdo gráfico para la posteridad.

El proceso que parecía no iba a demorar más de media hora termino en dos horas y media porque después de la biometría en el aparato de la firma cuestionada tuve que esperar de nuevo un rato largo a que me entregaran mi cédula y mi pasado judicial. En esta espera me encontré a una concejal de Bogotá de origen indígena, la que estuvo acusada de inhabilidades para ejercer este cargo por su edad. Ella aparentemente sí hizo valer sus influencias de concejal y minoría porque a pesar de no llevar mucho tiempo, se acerco a la puerta frente a la que esperábamos los demás y finalmente a los cinco minutos salió con su documento, muy campante.

En toda esta espera leí unas páginas de Harry Potter, el libro 4, preparándome para la película que estrenan ahora en noviembre y pensé sobre los funcionarios que trabajan en esta sección del DAS. Eran por lo menos cincuenta, todos muy diligentes y amables, a pesar de la espera, quienes ajenos a toda la posible corrupción de las altas esferas están en la incertidumbre de saber qué va a pasar con este organismo de inteligencia estatal. Ellos hicieron el trámite muy llevadero y bastante más rápido que la vez anterior, incluso después del trámite adicional que tuve por irme de viaje.

Cuando salía pensaba que en realidad no todos somos iguales, si hay alguna influencia puedo obtener mi pasado judicial más rápido pero en este tiempo de "Tómalo con calma" no había afán. Ahora a prepararme para disfrutar el viaje a México y Costa Rica que se concreta cada vez más.

03 noviembre 2005

Almost Famous

Cuando sea casi famoso y mis biógrafos quieran recuperar manuscritos o borradores no los van a tener en abundancia. Aunque hay ciertas cosas que tengo en un cuaderno la mayoría de ideas y correcciones las he hecho en formatos digitales. Cargo mi grabadora digital y en ella registro ideas y cuando ya he hecho borradores de ellas las elimino. Y esos borradores son casi todos en mi blog y se convierten en finales, ni siquiera hay archivos en Word de todos mis textos (debería hacer un backup...). Todas las diferentes versiones y correcciones van quedando eliminadas en cierta forma, solo hay registro de cuando ingreso por primera vez el texto en el blog y el sistema automáticamente me manda un correo electrónico pero usualmente hay modificaciones posteriores hasta que dejo una versión como final pero siempre dispuesta a sufrir cambios.

02 noviembre 2005

El primer año

Pulsando sobre el título de esta entrada "El Primer año" encuentre el comentario sobre el aniversario de en Medio del Ruido, en su Weblog hermano "Tómalo con Calma"

01 noviembre 2005

El círculo vicioso de la incultura

El destino de las emisoras y revistas culturales parece ser algo cantado, por desgracia. Lo que no sabemos es cuánto tiempo durarán sobreviviendo en medio de la batahola de la frivolidad y de los medios de comunicación empeñados en mostrarnos lo que les pedimos pero lo pedimos porque nos lo muestran. Un círculo vicioso perverso en el que casi por obligación vemos la expresión de un solo sector de la cultura. No caben los adjetivos ramplón u ordinario porque son juicios de valor innecesarios. Pero a medida que la gente se va acostumbrando a oír o ver un determinado tipo de expresión artística, lo va asimilando como lo conocido y lo demás es considerado inadecuado, malo o aburrido con el mayor de los prejuicios. Si no suena masivamente debe ser jarto.

No escribo este artículo en el plano del intelectual especializado en las mil y una versiones de la quinta sinfonía de Beethoven porque no lo soy. Lo hago desde el punto de vista de un melómano que trata de darle la oportunidad a cualquier expresión musical aunque no niego que hay algunas que la perdieron hace rato, para mí pasaron del anonimato al desprestigio. Simplemente se nos van cerrando las opciones de escuchar música diferente, de leer opiniones novedosas. Todo se restringe a la música que las casas disqueras pagan para que sean programadas en las emisoras, y a los comentarios políticos polarizados que se provienen de unas opciones muy limitadas, unas cuantas revistas, un diario de circulación nacional, un semanario con gran historia y buenas intenciones y las emisoras de noticias de los conglomerados de comunicaciones. Uno de ellos es el que acaba de alquilar a la HJCK por la cual nos hemos rasgado las vestiduras cuando hay poco por hacer.

Al hermano de un gran amigo mío, poco dado a la música popular, le pasó este caso mientras trabajaba como oftalmólogo en un hospital. Al servicio de urgencias llegó remitido de otra institución el mismísimo Egidio Cuadrado, el acordeonero de Carlos Vives, con una urgencia ocular porque mientras usaba su guadañadora sin protección un elemento entró como proyectil en uno de sus ojos. Terminó siendo un caso menor que no ameritaba gran intervención. En las conversaciones los otros médicos repetían "Es Egidio Cuadrado" hasta que el hermano de mi amigo se aburrió y le preguntó a uno de ellos quién era ese Cuadrado. La respuesta "¿No sabe quién es?" vino acompañada de una entonación y una expresión facial en la que básicamente le preguntaba en qué país vivía si no sabía quién era Egidio Cuadrado. Con el mayor sarcasmo propio de su humor bogotano la contrarrespuesta no se hizo esperar: "¿Tengo que saber quién es ese señor? ¿Acaso usted tiene idea de quién es Arnold Shömberg?" Y lo logró, el interlocutor se sintió como el más profano e ignorante de los colombianos. Cuando me contaron esta historia yo no tenía mucha idea (ahora tampoco) de quién era Schömberg, uno de los compositores clásicos más importantes del siglo XX.

Todo esto me lleva a pensar cuántas veces hemos descalificado los gustos ajenos por el simple hecho de ser diferentes a los nuestros. Y esta actitud no se limita a la cultura, sino a la forma de vestir o de hablar, el barrio en el que se vive y tantas más. Es claro que por diversas razones hay tipos de música de aceptación masiva de la misma forma que el fútbol gusta más que el atletismo. Lo que sucede es que los seres humanos tratamos de aplastar las expresiones minoritarias o lo que desencaja en el concepto colectivo de "correcto, bueno, aceptable". ¿El fin de las emisoras culturales como la que acabamos de perder es inevitable? O debemos mantenerlas con dineros del estado. Pero terminaríamos investigando a las emisoras que reciben dineros del erario público porque la contraloría determinaría que causaron detrimento patrimonial por enfocarse en expresiones culturales poco rentables desde del punto de vista de pauta publicitaria y terminaríamos restringiendo de nuevo todo al vil metal.

27 octubre 2005

Las caras de la moneda

Quiero manifestar mi alegría por la decisión que tomó el Comité Olímpico Internacional de devolver la medalla de Bronce que Maria Luisa Calle ganó en los olímpicos y que había perdido por haberse encontrado rastros de sustancias prohibidas en su prueba antidopaje. Se que muchos periodistas deportivos y dirigentes en su infinita ignorancia y arrogancia crucificaron a la ciclista a pesar que ella alegaba su inocencia y repetía cientos de veces que todo había sido un accidente. Recuerdo más de un artículo en el que la trataban como una delincuente y la falta de apoyo de la dirigencia. Lástima no recordar quiénes fueron y qué dijeron para evaluar cómo lo toman ahora.

Para quienes lean este blog y no se acuerden o no conozcan el caso, se puede resumir así: Maria Luisa Calle corrió la prueba por puntos de ciclismo en pista femenino en los olímpicos de Atenas 2004 y ganó el tercer lugar. Posteriomente las pruebas antidoping descubrieron la sustancia prohibida heptaminol y fue descalificada. La medalla de bronce entonces pasó a la estadounidense Erin Mirabella, cuarto puesto en la prueba. La colombiana siempre alegó en su favor que el heptaminol se habría producido por el metabolismo de un medicamento para la migraña que su médico le venía formulando el cual no se encontraba incluido en el listado de medicamentos prohibidos. La ciclista con su equipo inició una batalla científica y legal para demostrar que a pesar que era evidente la presencia del dopante, no lo había ingerido de manera voluntaria. 14 meses después el COI acogió los argumentos del Tribunal de Arbitramento Deportivo que decían que el heptaminol se había producido por el metabolismo de una sustancia no prohibida. El Representante en Colombia del Laboratorio fabricante del producto usado para la migraña había alcanzado a aseverar que el heptaminol no era un subproducto metabólico del isometepteno, principio activo de la neosaldina, el medicamento formulado a Maria Luisa Calle (qué verguanza haber afirmado eso y verse desmentidos ahora).

Pero como dice el dicho, toda moneda tiene dos caras. Y encontramos en las noticias la otra faz de este caso. La ciclista que terminando en el cuarto lugar de la prueba en la que Maria Luisa terminó siendo clasificada y quien por lógica recibió la medalla retirada a la colombiana, deberá devolverla muy a pesar suyo. Encontramos el drama de una mujer quien asi fuera por "carambola" había cumplido el sueño de tanto miles de atletas que es lograr una medalla olímpica y ve su sueño terminado de manera abrupta. Los que quieran referirse a que es una decisión justa y que siempre hay ganadores y perdedores no deben haberse puesto en los zapatos de esta mujer y las lágrimas que le debe estar costando. Porque llegar a un cuarto lugar en los olímpicos no es tarea fácil y si ese esfuerzo es premiado con una de esas deseadas medallas la felicidad es inimaginable. Sabemos que ella dice sentirse tranquila de la labor realizada y de dejar en alto el nombre de su país pero siento como propia la tristeza de su alma y al mismo tiempo me alegro por Maria Luisa Calle. ¡Qué vaina!

Pensaba hacer una comparación entre estas dos caras de la moneda y las dos posiciones polarizadas del país sobre la reelección. Pero me parece que es mezclar temas inmiscibles y este tema político ya lo traté en el artículo anterior. Además aunque ambos casos se traten de sueños cumplidos y frustrados, el de la reelección incluye deseos personales egoístas en ambas caras de esa moneda bastante lejanos del lema "más lejos, más alto, más fuerte" que define el ideal olímpico.

La reelección: un café recalentado

Pensaba escribir sobre la reelección cuando hubiera bajado un poco la marea del asunto y el tema se hubiera enfriado. Había designado esta mañana de sábado para escribir junto a un tinto fresco preparado con café recién molido de Don Pedro (el mejor de Bogotá a mi modo de ver) y me encuentro en el periódico una nueva noticia que recalienta el tema. Un agasajo a los magistrados que de alguna forma se opusieron a su aprobación en la corte constitucional. Y claro que lo reaviva porque le mete aún más el tufillo politiquero que ya se respiraba. Si antes era incómodo saber que este tribunal va más allá de las decisiones meramente judiciales e involucra favorecimientos o contradicciones políticas de lado y lado, ahora me siento como tomando un tinto recalentado. Entre más se enfría y se vuelve a hervir huele y sabe cada vez peor. En el momento en que usted lea estas reflexiones el tinto puede haber tenido uno o dos hervores más. Pobre del estómago que lo reciba.

Se ha dicho tanto sobre la reelección presidencial inmediata del presidente Uribe que encuentro difícil no caer en lugares comunes y repetir de manera inconsciente lo leído en tantas columnas u oído en el radio. Para mi es importante que se permita la opción de reelegir al gobernante si el pueblo considera que lo está haciendo bien. Perder un buen dirigente es como perder el panadero del barrio. Supongamos que veníamos acostumbrados a un pan excelente y por razones laborales el dueño de la panadería decide remover al “artesano de la harina” incluso a sabiendas que la calidad de su producto va a cambiar y muchos de sus hasta el momento fieles clientes se van a desencantar y buscar otras opciones. Lo malo es que cuando tenemos un gobernante que nos da un mal pan buscar otras opciones es prácticamente imposible hasta que termine su periodo. ¿Cómo nos ha ido con este panadero?

También se ha dicho un millón de veces que el presidente en ejercicio tiene la ventaja de aparecer en los medios por su posición y eso hace que sea una ventaja sobre los demás candidatos. Lo que no he oído es alguien diciendo que el presidente está también en una evidente desventaja en relación a los otros. Porque al doctor Uribe lo juzgaremos bajo los hechos de su mandato mientras que a los candidatos los evaluaremos de acuerdo a la belleza de sus promesas. A Horacio Serpa (para ponerle cara a la expresión candidato o precandidato pero puede ser cualquiera de ellos) sólo podremos analizarlo con base en lo que dice va a hacer si le damos la oportunidad de ser presidente. Es decir, únicamente tenemos vaguedades como respaldo para tomar la decisión. Al presidente Uribe lo siguen como una sombra los verdaderos resultados de su mandato. Sin entrar a discutir si ha sido bueno o malo este periodo que finaliza, un presidente en ejercicio carga con el lastre de lo que ha hecho y dejado de hacer, datos comprobables, conocidos por la oposición la cual no dudamos se encargará a lo largo de la campaña que se avecina de mostrarnoslos como lo peor que le ha podido pasar al país. En cambio los candidatos son por ahora promesas nada más, especialmente cuando no tienen mucho para mostrar de su pasado excepto las malas o buenas compañías y su comportamiento advenedizo arrimándose al árbol que mejor sombra le dé o tal vez al contrario, posiciones siempre consecuentes con su pensamiento. Incluso Enrique Peñaloza, quien sí pareciera tener pasado, no ha tenido la oportunidad de manejar al país y es muy diferente administrar a Bogotá que a Colombia entera. En resumen, los candidatos pueden resaltar los desaciertos de Uribe con pruebas, él en general no puede hacer lo mismo. Está en desventaja.

Gaviria y Pastrana se encuentran en un punto intermedio. De ellos tenemos un serie de hechos históricos para traer a colación pero entran como candidatos nuevos en el sentido de haber pasado cierto tiempo entre la finalización de sus mandatos y el posible comienzo de uno nuevo. Ellos también tienen su “handicap” pero menor que el de Álvaro Uribe. Depende la memoria de los votantes la cual suele ser bastante cortoplacista. ¿Será que alguno decide lanzarse? Está más clara la opción para Gaviria lo cual pondría en una difícil decisión al Partido Liberal.

Todo este proceso previo a la decisión de la corte nos ha permitido conocer lo mejor y lo peor de los actores políticos y no se puede esperar menos de lo que sucederá mientras se da la ratificación o modificación de la ley de garantías y en la campaña que viene. Si de algo ha servido y servirá todo esto es para conocer el calibre de buenos gobernantes de quienes nos dirigen o esperan dirigirnos, de quienes hacen parte del poder legislativo en todos sus niveles y de los magistrados de la corte constitucional. No podemos argumentar que se nos niega la oportunidad de conocerlos, aunque sea a través de los tamices propios de los medios de comunicación lejanos de lo que debería ser un actor imparcial y libre de compromisos económicos. Ni siquiera el periódico Voz proletaria, lejano a los grupos con el poder del dinero, podría ser catalogado de imparcial. Algunos pensarán que es el menos asociado a este adjetivo. Decídalo usted.

Los que tenemos padres o abuelos que nos han contado sobre el gobierno de Rojas Pinilla, el plebiscito, el voto femenino y la época de la violencia (desquite, sangrenegra, etc.) reconocemos que vivieron en momentos históricos del país. Nosotros estamos viviendo uno similar y dentro de cuarenta años estaremos contándole a nuestros hijos, sobrinos, nietos o sobrinos-nietos nuestra experiencia en este proceso. Ellos nos verán como nosotros veíamos a nuestos padres contándoles historias entretenidas, simpáticas e interesantes, muy lejanas a ellos y tal vez no alcancen a precibir la relación con su vida. Así como yo no entendía por qué hacían tanta algarabía 40 años después del asesinato de un tipo al que llamaban Gaitán hasta cuando a mi generación le asesinaron a Galán quien venía siendo como el gaitán de los 80 y entendí en un titular de periódico el dolor de los sueños extraviados. Vamos a ver qué historias podemos contarle a nuestros hijos y si ellos están interesados en escucharnos o en irse a bailar con sus amigos lo que en esos años sea el equivalente al reggaeton de nuestro tiempo.

13 octubre 2005

¿Diálogo de sordos?

Los foros de opinión, las encuestas que se hacen por internet o los temas del día en las emisoras de mayor audiencia en el país son solamente una falsa posibilidad de participación que se les da a los oyentes y lectores. Los posibilidad de añadir comentarios a los artículos en los periódicos de internet va por la misma vía. Diálogos de sordos en los cuales quienes han alcanzado notoriedad en los medios de comunicación abren sus espacios para que la gente del común opine. Pero nadie le pone cuidado al común cuando opina. A manera de ejemplo, el tema del día en la W y El Tiempo; se reciben cientos de comentarios los cuales casi nadie lee porque todos están hablando al mismo tiempo buscando sobresalir. Las opiniones al aire son de la misma forma procesadas una tras otra como relleno y no añaden nada a la discusión que se está llevando en el programa. Cada uno quiere ser oído al aire y especialmente ser parte del programa de Julito aunque a él y sus colegas nada les importe las opiniones del público.

No se puede decir que es exclusivo de esta emisora el asunto. En las otras del mismo formato va por el mismo camino, en las opiniones que se dan a los artículos de El Tiempo y El Espectador y demós publicaciones por internet existe la posibilidad de armar debate pero pocos lectores lo hacen. Cada uno quiere ser escuchado y no más.

He visto en los blogs de algunos periédicos en línea que se han dado charlas y discusiones bien interesantes. Brevemente y tal vez inexactamente podría describir los Weblogs (o blogs) como sitios en internet escritos en su mayoría por gente del común en los que se pueden debatir diferentes tipos de temas y los cuales permiten la participación tanto de quien escribe artículos como de quien solamente se acerca a comentarlos. Estoy más familiarizado con los de cultura que con los de política y por tanto solamente opino de los primeros. Una comunidad respuetuosa se ha ido formando, se depura ella misma y establece diálogos constructivos y va delineando futuros temas. Al fin y al cabo despiertan menos pasiones que la religión, el fútbol o la reelección. Al parecer es este formato el que está llamado a cambiar la forma en la cual el público deja de serlo y se vuelve líder de opinión, la verdadera forma en que la sociedad civil pasa de ser un ente abstracto a tomar una forma más o menos sólida. Obviamente nos lleva ventaja el mundo desarrollado aunque no podemos soñar que ellá la vida es maravillosa. Como en cualquier otra parte quienes toman acción para intervenir en sus problemas son siempre una minoría.

Se va abriendo el camino para una participación decisiva. Con la campaña política que se avecina y sus altísmos riesgos de seguridad este tipo de colaboraciones colectivas cobrará importancia. No tanto por involucrar nueva gente. Por ahora solo por permitir un intercambio seguro de ideas entre los habituados a hacerlo exponiéndose menos al ataque aleve. Sin embargo permanece el riesgo de la ofensa anónima y la amenaza bajo identidades falsas y protegidas por la el mismo carácter público de la internet.

Somos nosotros, los demás, la gente de la calle, quienes debemos investigar sobre las posibilidades reales de expresión que se nos muestran y usarlas. Se irá construyendo un pensamiento colectivo y estas herramientas lo consolidarán.

11 octubre 2005

Ochomil ochocientos y pico

Se ha dado a conocer un concienzudo estudio realizado por investigadores Chinos quienes afirman haber calculado la altura exacta del monte más alto del planeta. Está en desacuerdo con otra investigación realizada hace pocos años por científicos de Estados Unidos. Los del país oriental dicen que es de 8844.43 metros y los de la otra superpotencia dicen que es de 885o. Y no cabe duda, como dicen las noticias, se formará una discusión bizantina entre quién tiene la razón. Los Chinos han informado que están dispuestos a explicar por qué su cálculo es el más exacto. Pienso que se va a volver un asunto político que si estuviéramos en la época de la guerra fría sería bastante ruidoso. Esta vez irá más al lado económico que al político y personalmente no entiendo la razón de irse de seminario en seminario para explicar los 3 metros y medio de diferencia con el cálculo chino anterior de 8848 (menor a la altura de una casa de dos pisos y oficial en los textos de geografía) y los 5 metros y pico respecto al cálculo de los estadounidenses. Entiendo por mi formación profersional el interés científicco de tener el cálculo más exacto con el método más preciso pero a punta del calentamiento global le iremos reduciendo la altura al Everest mediante la desaparición de su capa de nieve. Y siempre tendremos un dato inexacto.

Preguntémosles a los montañistas que sueñan con subir una y otra vez esta y otras montañas de mas de ochomil metros (los 14 ochomiles) y cientos de otras elevaciones no menos valiosas pero si más bajitas. Ellos diran que la montaña sigue siendo la misma, que no es más ni menos difícil subirla por los cálculos nuevos o viejos y que Chomolugma seguirá estando allí esperando a recibir a los aventureros que con el mayor respeto se acerquen a reconocer, a pesar de los humanos, que sigue siendo el monte más imponente.

10 octubre 2005

La espera

Parece que la tierra ha empezado sacudirse y todo se complica. Los huracanes hicieron subir el costo del combustible ahora inalcanzable y se volvió una rareza. Ya no se oyen aviones en el cielo ni carros por las calles y circula por internet una amenaza de atentados terroristas contra cualquier creación humana que vuele, sin necesidad de terroristas vivos sino a través de virus informáticos. La alternativa se limita a eternos viajes en bus, con tiquetes astronómicamente costosos por lo de la escasez del combustible y para interminables recorridos por tierra. Los barcos han vuelto a ser el medio escogido para viajes intercontinentales y la hazaña de Lindberg es impensable para aquellos quienes lograron enviar seres humanos al espacio y traerlos de vuelta.

El astronauta lo lee en su pantalla de comunicación desde la estación espacial en órbita, añorando el regreso aunque su destino es permanecer solitario sin saber cuánto tiempo más. Por todos estos acontecimientos los viajes de cohetes y transbordadores están suspendidos, añadiendo que el último terminó en un desgracido accidente en el que la nave se incineró durante su reingreso a la atmósfera. Nunca ha creído en extraterrestres pero por ahora su única deseeperada esperanza de regresar a la tierra es que un plato volador lo saque de su cárcel espacial y con la supuesta avanzada tecnología en su poder lo lleve de regreso al planeta en caos aunque al fin y al cabo el único que conoce. Tiene comida y aire suficentes para meses y la estación está preparada para mantenerlo allí. Consume su inacabable tiempo recibiendo noticias de la tierra por internet ante la inmensidad del espacio que pasa por las ventanillas de la estación, ansiando ver acercarse la nave salvadora que lo lleve de vuelta allá abajo.

Su única opción es esperar por un lapso que podría estarse convirtiendo en el resto de sus días. Aunque no hay garantía que la humanidad sobre la tierra dure más tiempo del que pude durar él en su estación.

El jueves pasado estuvimos en cine viendo la película The Corpse Bride y las salas de cine estaban completamente solas, exceptuandonos a Jairo y a mi. Era como de película, unas salas viejas, solamente estaba el que vendía las crispetas y él mismo vendía las boletas. Un montón de crispetas sin tener quien las comprara y yo pensé qué harían con esas crispetas porque la situación parecía indicar que no se iban vender mucho. No supe al fin pero lo cierto es que no las vendieron.

En la película no había nadie más, el sonido terrible y la sala bastante vieja completaban la sensación extraña de esa noche. Al salir de la sala solamente estaba un hombre barriendo, las luces apagadas, ya no había vendedor de golosinas y parecía medianoche cuando no eran ni siquiera las 9. Creo que nunca había estado en una situación parecida. Algunas veces la sala había estado casi completamente sola para mi aunque nunca de tal forma como esa noche. Y definitivamente nunca había sido el único en el multiplex. En las otras ocasiones había más gente en las otras salas del mismo conjunto. Esa noche fue definitivamente rara y la película aunque de muñequitos era de muertos lo cual le daba un ambiente lúgubre a la soledad y oscuridad del sitio.

Ese mismo jueves hubo anuncio de amenaza terrorista contra el metro de Nueva York. Yo solo me enteré en la noche, bien tarde cuando casi me iba a acostar. Tal vez esa fue la causa de que nadie más fuera a cine pero junto a las salas había un sitio de baile o ballet y estaba bastante concurrido. Un centro artístico en el que a través de los espacios de las persianas pudimos ver un grupo de gente muy contenta bailando, un gran contraste con el local vecino donde el hombre seguía barriendo y a pesar de haber programadas películas más tarde ya habían decidido cerrar porque nadie iría a verlas.

06 octubre 2005

En medio del silencio

En el periódico El Tiempo del domingo pasado (2 de octubre) me encontre en la separata de The New York Times un artículo bien interesante para En Medio del Ruido. Hablaba sobre como la imaginación de los seres humanos conectados a la tecnología está desapareciendo porque al estar siempre enchufados a un aparato de música, un teléfono celular o algunos otros instrumentos ruidosos estamos llenando de ruido nuestra mente y la creatividad no aflora en estas condiciones. El artículo se refería a lo que piensan dos de los ganadores de un concurso de becas para "genios". Y si lo dicen ellos habrá que creerles. Además si deseamos ser como ellos desconectémonos de iPods y celulares....

El viaje que estoy haciendo a Estados Unidos tenía un motivo como ese. Encontrar el silencio que me permitiera descubrirme a mi mismo, saber quién de verdad es el tipo que escribe este blog. Paradójico, buscar el silencio para encontrase en medio del ruido. Me está tomando más trabajo del esperado porque el ruido viene mucho desde mi mismo y a medida que se hace silencio empiezo a asustarme.

Sin embargo espero no desconectarme completamente del ruido. Solamente debo dejar que sea el que me llega al azar porque el celular y los reproductores de música meten ruido pero es uno que yo mismo he escogido. El del exterior me traerá muchas cosas que pueden desencadenar ideas novedosas. El mío propio solo producirá más de lo mismo. En eso tiene mucha razón Clauz al no gustarle la televisión. Mucho ruido del mismo, del que no despierta ideas creativas.

Y me pregunto: ¿Cuándo un ruido pasa de una categoría a la otra? ¿Cuando estimula y cuándo bloquea?

04 octubre 2005

Viajando con los oídos

El aviso rezaba “Muestra Internacional de Narración Oral Escénica”. Era parte de la programación official del Festival Iberoamericano de Teatro de 1990. Hasta que un día, ya avanzado el festival decidí ir a ver qué era eso de la Narración Oral Escénica. Quién iba a pensar que esa decisión cambiaría tantas cosas.

¿Dónde carajos quedaba la plazoleta del Chorro de Quevedo? Nunca en mi vida me había aparecido por el barrio La Candelaria y era el sitio establecido para las presentaciones. Después de caminar un rato largo buscandola llegué a ese sitio mágico. En adelante no falté a ninguna de las presentaciones programadas de quienes llamamos cuenteros. Al final de una de éstas sesiones, una de las artistas, Dora Triviño, hizo la invitación a quienes estuvieran interesados en participar del grupo de narradores que se encontraba formado en El Teatro Popular de Bogotá. El encanto había sido tanto que sin dudarlo estuve el día que ella había dicho se reunían.

El vigilante no tenía ni idea de qué se trataba, no había nadie más que yo en la entrada del teatro, el grupo de cuenteros no estaba y después de esperar un rato largo apareció uno de los que había visto durante el festival. Después de ires y venires, de participar como espontáneo en varios de los ensayos y talleres de voz de este grupo supe que en la Universidad Nacional había un espacio donde todos los viernes se reunían cuenteros a narrar sus historias. ¡Cómo diablos no tenía ni idea de esto! Resultó que había visto en un par de ocasiones un grupo de gente reunida en lo que se llama El Cenicero, la Perola... es decir detrás de lo que fue la cafetería central y era ese el sitio de reunión y me estaba perdiendo de esa maravilla.

Pues los viernes siguientes estuve viendo a esta gente contando una vainas buenímas y yo me decía ¡qué delicia estar ahí parado! Y empecé a pensar qué libros de cuentos tenía yo en la casa y empezaron a salir de la biblioteca y los cajones. Pues venga, como dicen los españoles y de la manera más inocente escogí uno para contar; a aprendérmelo, ensayarlo y, sin saber cómo, decirle a uno de los que coordinabn el espacio que yo quería contarlo. Y un viernes cualquiera me paré y eché mi cuento.

Y aparecieron los Narradores del Espacio Vacío, nunca supe de dónde salió el nombre pero me gustaba. Eran como 13 hombres y mujeres, la mayoría con experiencia en artes escénicas y yo un principiante, tímido hasta la médula que sin saber cómo se había aventurado a un escenario y había hecho reiterativa esa aventura. Durante dos años estuve vinculado al colectivo de narradores, recibiendo alguna que otra vez buenos comentarios, teniendo tardes y noches de cuentería inolvidables, un viaje a Venezuela al Festival Iberoamericano de Cuenteros y descubriendo una faceta en mi que nunca había imaginado. El que tenía serísimos problemas de comunicación por su timidez extrema se había convertido en una figura reconocida en su facultad y hábil en cierta forma delante de público..

La época que considero una de las más felices de mi vida y que tantas veces sueño con repetir terminó dos años después de ese primer contacto en el Chorro de Quevedo. Ahora solo asisto a uno que otro evento de cuentería. Pero le cuento cuentitos a mi esosa, de los que contaba antes y alguno que otro nuevo. Si leer una historia es magnífico, escucharla es cien veces mejor. Hoy tengo en la memoria cuentos memorables que conocí narrados antes que leídos. Al releerlos oigo las voces de aquellos cuenteros y me localizo de nuevo en los espacios donde los oí una y otra vez. Sigo buscando cuentos que se faciliten para contar y sueño con lanzarme de nuevo. Y cada vez que hablo en público trato de meter un mini cuento en mi exposición para sentir de nuevo esa feliz época en que era artista de la calle y participaba de las monedas que recogíamos entre el público que agradecido permanecía horas sentados haciendo turismo con los oídos.

Sin haber disparado un solo tiro

La guerra me había estado rondando y no supe de verdad que estaba en ella hasta agosto de 1986. Sin importar que desde enero de ese mismo año me encontrara prestando el servicio militar obligatorio, solo hasta ese día de agosto lo tuve claro.

Pasada la visita del Papa en 1986 mi pelotón fue enviado a permanecer en la base que el batallón manejaba en Zipaquirá y se podía decir que era bastante tranquila aunque teníamos como vecino al barrio Bolívar 83 el cual se decía tenía una fuerte presencia de miembros del M-19.

El 6 de agosto a eso del mediodía nos llamaron a formar porque las FARC se habían tomado el vecino municipio de Nemocón. A menos de media hora de camino, éramos la respuesta obligatoria para ir y recuperar el pueblo. Nos montaron en una volqueta de la alcaldía de Zipaquirá y tomamos camino a Nemocón, por una vía alterna mientras otro grupo de nosotros se iba por la vía principal. Al llegar después de bastante tiempo, no encontramos sino los rastros de los atacantes, un pequeño grupo de jóvenes que habían asesinado a un policía en la estación del pueblo (creo que no había más de 5 policías en total, tal vez menos).

Los guerrilleros habían asaltado el Banco de Colombia y puesto bombas en sus alrededores. Nosotros llegamos a acordonar la plaza del pueblo donde se había aglomerado la población todavía asombrada y aterrada pero pendientes del chisme y de averiguar lo que estaba pasando. Había caminado varias veces por la calle en frente del banco y la estación de Policía y llegaba hasta la esquina donde estaba la iglesia y la calle donde al parecer habían dejado uno de los explosivos. Luego me mandaron a controlar la entrada de gente a la plaza para mantenerlos alejados. En esas andaba cuando llegaron tres miembros del DAS identificados claramente, con maletines metálicos y se dirigieron a desactivar las bombas. Pasaron a mi lado y pude ver sus rostros nítidos. Se encontraba también un suboficial de otro batallón del ejército que aparentemente sabía de explosivos y se fue con los detectives del DAS. Habíamos estado hablando con él unos pocos minutos antes.

Giré la cabeza al sentir la explosión. Una nube de fragmentos salía desde la calle donde estaba el explosivo, a la vuelta de donde yo me encontraba. Los curiosos desaparecieron como por encanto. Poco después vi salir de carrera un jeep del ejército hacia el hospital llevando alguien que debía estar herido (o tal vez muerto). Un rato después pude acercarme a la esquina de la plaza, ahora en silencio, donde había estado minutos antes de la explosión y se veía lo que quedaba de al menos uno de los detectives del DAS y toda la zona cubierta de fragmentos de lo que se destruyó por la explosión. El hombre que había pasado a mi lado ya no estaba. A los pocos minutos tuve que acompañar a un vehículo que se dirigía de vuelta a Zipaquirá y volví a la base. Encontré el Pelotón de Reacción, cuarenta muchachitos tan jóvenes como yo pero con aún menos experiencia, reclutas de algo así como tres meses de estar en el ejército y supuestamente listos para reaccionar en estos casos. Ante ellos estaba el capitán comandante de mi compañía, un tropero experto en orden público que había combatido en el occidente del Caquetá y Chocó al M-19. Junto a ellos una bolsa plástica transparente con las ropas hechas jirones que habían quedado del suboficial del ejército que también voló con los detectives del DAS y el capitán gritaba.

Estábamos en guerra y ahora de verdad dentro de ella. Era la hora de mostrar que el dispararle a papelitos con figuras humanas había sido suficiente para enfrentar humanos. Al fin y al cabo las armas no se habían hecho para dispararle a estas figuras sino para matar gente. La posibilidad se había convertido en casi certeza y las cosas eran bastante diferentes a las películas. El miedo caminaba por la base. La guerra nos había atrapado y aún no habíamos disparado el primer tiro.

31 agosto 2005

Si bastara una canción

Este texto lo escribí para ver si me lo publicaban en la sección Viajar de El Tiempo. Nunca lo hicieron, aquí va.

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Si bastara una canción

20 de abril de 2005

“Mi Habana, si bastara una canción
para devolverte todo lo que el tiempo te quitó….”
Del cantautor cubano Carlos Varela en “Habáname”


Comencé a conocer Cuba a través de la música muchos años antes de lo que imaginaba. Al fin y al cabo vengo oyendo versiones de “Guantanamera”, “Son de la loma” y otras canciones desde que tengo recuerdos y sin darme cuenta ya estaba reconociendo elementos claves de su cultura a lo largo de la historia. “Yo soy un hombre sincero, de donde crece la palma”. Fue en mi primer viaje a la isla cuando un hombre sincero me enseño la palma, la palma real, el árbol nacional de Cuba (gracias Julio César).

Tuve la oportunidad de conocer más sobre la música cubana por lecturas, charlas, y comentarios pero fue especialmente a través de una emisora universitaria de Bogotá donde empecé a oír nombres de lugares, fui conociendo la forma de pensar de su gente y aprendí algo de su historia y geografía por las letras de las canciones y los comentarios de los programadores y de los invitados. También me han aportado mucho los libritos de los discos compactos que he comprado y los cuales en algunas ocasiones tienen información muy valiosa.

Así fue que cuando llegue la primera vez a Cuba ya eran familiares para mi Santa Bárbara, y la Caridad del Cobre, desde antes de aterrizar tenía el deseo de conocer Bayamo, y dar un paseo montado en coche, quería probar la Guayabita del Pinar. Soñaba que El Caballero de París reviviera y me llevara a caminar La Habana, deseaba estar frente al Muro (el malecón), “dónde acaba todo, donde empieza el mar” según lo define el trovador Carlos Varela, caminar por el Paseo del Prado andando entre sus leones, ir al Barrio de Buenavista a ver si de verdad existió el Social Club, atravesar el túnel que me llevaría a La Habana del Este, comerme un cucurucho de maní; ver la catedral en medio de su baño de tejas y encontrar decenas de referencias explícitas como estas que tenía en la mente. Así pude conocer algo de Cuba antes de viajar. Después, al llegar a La Habana, fue el sentir que me estaba encontrando con viejos amigos que hoy esperan mi regreso.

Cuando volví de mi viaje empecé a reconocer, a través de los libros, las canciones y las películas, lugares y expresiones que recorrí en La Habana y al conocer nueva música comenzó a crecer en mí el deseo de volver para explorar esos sitios que estaba descubriendo y esas nuevas situaciones y formas de ser que describían a los cubanos.

Para mal o para bien Cuba se convirtió culturalmente, en relación con el resto de Latinoamérica, en una verdadera isla y sus canciones están salpicadas de particularidades. A manera de ejemplo, el superhéroe por excelencia en Cuba no es Supermán o alguno más de la liga de la Justicia. Es Elpidio Valdés un mambí con caricatura propia (los mambíes fueron campesinos que luchaban por la independencia de España en el siglo XIX). La primera vez que oí sobre un mambí estaba en la canción “El punto cubano” de Celina y Reutilio, un mambí que “se batía con el machete en la mano”, tantos años atrás…

Hoy quiero ir a reconocer mi Habana, ir al Cobre a traerme una virgencita de La Caridad, ir a dar el tan esperado paseo en Coche por Bayamo, a pescar la luna en el mar de la bahía de Manzanillo y a descubrir tantas otras experiencias entre los versos de los poetas y los músicos.

Es posible conocer mucho de los países a través de la música, así nos parezca que la letra no es relevante podemos conocer algo sobre la forma de pensar y hablar del país de origen del cantante o compositor. A medida que más música escuchemos más conoceremos de nuestros destinos, pero será solo la antesala de lo que podremos ver cuando viajemos a ellos y posteriormente serán las canciones las que evoquen recuerdos de viajes anteriores incluyendo buenos amigos o grandes amores.

25 agosto 2005

Grito

Hace un par de semanas en una revelación aterradora sentí que mi vida se reflejaba en este cuadro, como si en vez de un óleo fuera un espejo. La angustia y el aburrimiento, causados básicamente por mi trabajo, hacían que de repente la afinidad con Edward Munch fuera completa. Y me decidí a escribir lo que sentía porque hace falta también ver las cosas desde un punto de vista menos optimista y sería bueno en unos años releer lo que se escribió bajo la influencia de la deseperación.

Pasaron 15 días, la situación laboral no mejora pero la anímica sí y el dichoso texto nunca apareció, no le permití el espacio para que se escribiera él mismo. Lo que escribo hoy se aleja mucho de lo que pude haber escrito o blasfemado en ese momento. Supongamos que hoy es uno de esos días y escribamos lo que debió hacerse y no se hizo.
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La primera vez que vi esta magnífica obra tuve lástima de la temenda angustia que sentía ese hombrecito de pie en un muelle o en un puente, y no lograba imaginar qué podía haber causado ese sentimiento. Hoy podría perfectamente tomar mi computador y hacer el fotomonataje que remplazara la cara del protagonista por la mía. Lo hubiera hecho en otro estado de ánimo pero hoy no me dan ganas de hacerlo y si lo hiciera me embargaría el llanto, si ya casi lo estoy haciendo ahora.

Hoy me doy cuenta que no ha sido la primera vez. Hace alrededor de 6 años andaba en lo mismo, mi tesis de la universidad era solo un conjunto de fantasmas que me tomaba por la espalda y me cubrían los ojos sin dejarme ver la luz que más allá de sus nebulosos cuerpos aparecía, para los demás. Hoy es algo así, me encuentro en medio de un túnel donde supongo que hacia algún lado esta la famosa luz pero la niebla y la bruma me ciegan, se que en realidad no son una verdadera barrera pero la incertidumbre de ir mas allá me paraliza y hace imposible que de un solo paso.

¿Y qué es lo que hace que me invada la desesperanza? es tanto y es tan poco que es mejor no mencionarlo explícitamente, es sentirse acorralado, acobardado, sin esperanzas, queriendo tomar el camino diferente y sentirse amarrado porque unos cuantos pesos o la ausencia de ellos determinan mi libertad (o su ausencia). Pues así me siento como este hombre, solo, dando la espalda, sin querer hablar con nadie, huyendo (como en otro "en medio del ruido") y bajo un cielo incendiado que no vislumbra grandes esperanzas y que sí anuncia la llegada de la noche. Si se dice que después de la tempestad llega la calma, aquí después de la tormenta llega la noche a terminar de borralo todo. Mi figura se desvanece , pierde la forma y sólo está constituída de líneas negras y confusas. Tal vez esto conduzca a que me alcance la fama, al fin y al cabo es esta situación de desasosiego evidente, palpable y contagioso lo que ha hecho que esta obra trascienda su tiempo y me alcance como una revelación, muchas décadas más tarde. Y quiero gritar pero como en una pesadilla estoy mudo y si trato de moverme nada sucede.

01 agosto 2005

De carreras

Muchas semanas transcurrieron desde la publicación de mi anterior "en medio del ruido" a hoy. Y sería en cierta forma aceptable si durante ese lapso hubiera escrito o al menos estructurado mentalmente algo para este sitio. Pero no fue así y hoy que barrunto una idea me siento a escribir, de carreras, un par de párrafos antes de dejarla ir.

La semana que pasó me impacté por la muerte de un locutor de ciclismo de la cadena radial RCN, transmitida en vivo y en directo porque ocurrió durante la transmisión de la vuelta a Colombia cuando el vehículo desdendía la cuesta de La Línea y el conductor perdió su control. No he querido oir las grabaciones del momento, solo imaginarlas me perturba aunque dicen que no hay mucho más que ruidos del accidente. Y ya que estamos hablando de medios de transporte, la semana pasada también se supo la noticia que en el lanzamiento del transbordador Discovery hubo un desprendimiento de materiales que potencialmente pudieron haber afectado la protección del vehículo para su re ingreso a la atmósfera. Esto exactamente fue lo que pasó hace unos años produciendo la destrucción del Columbia con su tripulantes en el interior. ¿Qué estará pensando la tripulación? Aunque al día de hoy parece que el desprendimiento no va a ser fatal, sí debe ser angustiante saber que pueden morir en el reingreso o deberán permanecer en el espacio ya que el regreso sería mortal. Y me acuerdo de las familias de los tripulantes del transbordador quienes posiblemente vean por última vez a sus seres queridos en la transmisión de televisión que se hace desde el espacio exterior. Y ellos llevando a cabo su plan de trbajo de manera "normal". Creo haber visto en elguna película, un libro o haberlo imaginado para un cuento un caso como este, un astronauta enviado al espacio y condenado a morir porque no había en la tierra quien lo condujera de vuelta a ella. Solo en la inmensidad, más cerca de las estrellas y con un futuro inevitable.

Mis oraciones van por las familias de locutor fallecido y de los tripulantes del Discovery. Todavía podemos pedir que este último regrese indemne a la tierra y todo no pase de ser un susto mayúsculo.

Postscriptum: Hoy 9 de agosto volvió sano y salvo el Discovery con su tripulacion. Valieron nuestras oraciones (y especialmente las de ellos).

22 mayo 2005

Sueños e Ideales

22 de Mayo de 2005

Hace unos días retumbaron los noticieros anunciando la muerte de un auxiliar bachiller de la policía por tratar de evitar el asalto a una de las ventanillas de venta de tiquetes en una de las estaciones del sistema Transmilenio. Un joven apenas salido del colegio con menos de 20 años murió por defender lo que era valioso para él. El asesino fue otro joven casi de su misma edad quien seguramente cree y tiene en sus escalas de valor como válido el apuntar un arma de fuego y descargarla sobre otro ser humano, aunque como diga Mecano “el que muere no vuelve más”.

No había terminado de reponerse la ciudad de estos hechos (téngase en cuenta que usualmente se repone muy rápido) cuando nos enteramos casi en vivo y en directo gracias a la magia de la televisión del homicidio de un muchacho hincha de un equipo de fútbol de la ciudad a manos al parecer de un hincha de otro equipo. Hay que aclarar que en Bogotá, dada la pluralidad y la alta inmigración, pueden encontrarse partidos de fútbol donde el local en realidad tiene menos barra en las tribunas que algunos visitantes. Esta víctima, fanático de Santa Fe, dicen fue apuñaleado cuando iba a retirar una pancarta que había instalado con su hermano, ya casi finalizando el partido donde su equipo perdía el encuentro de manera estruendosa. Esa misma noche casi fue linchado otro hincha del mismo equipo por miembros de su misma barra y se dicen muchas cosas de las causas pero era evidente ante las cámaras de televisión que la turba estaba enardecida por algo y la emprendió contra este personaje. Algunos dicen que era un ladrón y que fue descubierto robando una cámara. Sin tener en cuenta esto, las imágenes fueron estremecedoras y el muchacho habría sido linchado si no se lanza de la baranda de la tribuna, causándose un trauma en la cabeza. La edad de estos dos idealistas que defendían al equipo que creían era el verdadero representante de los ideales juveniles: no más de 24 años.

¿Qué hace que los humanos, por defender unos ideales, la emprendamos contra los que enarbolan estandartes diferentes? Supongamos que el caso del que se lanzó de la baranda no era por un robo, incluso podemos no tener en cuenta este caso. Pero la muerte del idealista que iba por su pancarta, la del policía bachiller y el que los asesinos sean jóvenes de su misma generación me hace pensar ¿hasta dónde podemos pretender que podemos forzar a alguien a llevar nuestros ideales? Dicen en las Fuerzas Militares de Colombia que el objetivo de un soldado no es morir por la patria sino hacer que el enemigo muera por la de él. La patria, que cosa tan etérea, como lo es el seguir a un equipo de fútbol (en realidad son jugadores pagados que su trabajo es ir a favor de quien le consigne su sueldo) o por defender el dinero de un tercero. Al parecer el que murió honrosamente fue el bachiller que cumpliendo su trabajo defendía la seguridad ciudadana (volvemos al ámbito de lo etéreo). Veo que los tres murieron por ideales ajenos, de adultos mayores y ancianos que lejanos del terreno del conflicto pontifican sobre sus postulados y tanto joven inexperto toma como verdades absolutas y literalmente se hace matar o mata por ellos. Muchos hicimos lo mismo en nuestra juventud, sin llegar a morir o matar a alguien). Nuestro policía bachiller defendía la retórica política más reciente y los concejales, congresistas, ministros y presidentes tan lejanos del hecho apenas lo sienten y dicen que harán las investigaciones y tomarán las medidas para que no vuelva a suceder.

Para los noticieros, para las estadísticas, para nosotros los demás, estos incidentes terminan siendo parte de las estadísticas que olvidamos con el siguiente muerto, el siguiente partido, la siguiente etapa, la próxima carrera o el reinado más cercano. Para las madres, las novias, las familias los amigos no es uno entre tres mil muertos, es único porque hijos, novios, amigos no se reponen y “el que se muere no vuelve más”.

¿Y si el equivocado soy yo? ¿Si los correctos son los jóvenes que se hacen matar para que la vida valga la pena? Al fin y al cabo “Son los sueños todavía los que tiran de la gente”. ¿Es posible tener sueños propios? Todos creemos que nuestros sueños son los verdaderos y muchos o todos pensamos que los demás están equivocados cuando no piensan como uno.

En el episodio III de la Guerra de las Galaxias, “La venganza de los Sith”, donde se cierra el círculo, es la lucha por los ideales lo que sustenta la trama. Y el bueno se vuelve malo por seguir los ideales que cree correctos cuando ve que los buenos aparentemente no lo son tanto y son capaces de violar sus propios principios, los que le han inculcado por tantos años, para hacer lo que ellos también creen correcto. Creo que ya había tratado algo parecido en otro En medio del ruido, “Reglas del Juego”. Nadie nos ha dado las reglas de este juego y estamos todavía diseñándolas por ensayo y error. ¿A dónde llegaremos?

23 abril 2005

La magia de las palabras: De Supercalifragilistcoexpialidoso a Hakuna Matata

4 de abril de 2005

Estuve viendo el otro día Mary Poppins, la película de cine, en su edición de aniversario 40 y rápidamente Clauz la definió con una palabra: Mágica. Para los que no la conocen o recuerdan bien Mary Poppins llega volando colgada de una sombrilla, en contra del viento después que los niños Banks, Jane y Michael, escriben una canción donde describen la niñera que desean. Su padre rompe el papel donde han escrito la canción pero los pedazos vuelan por la chimenea, se unen de nuevo y finalmente llegan donde Mary.

¡Cosas de niños! Podría decir el Almirante Boom o cualquier otro adulto. Mi niño interior casi exterior me dice que no lo tome tan a la ligera porque así, mágicamente, las cosas suceden después de pedirlas. Y no solamente fue la niñera, también fue mágico el baile de los deshollinadores, la visita al techo en la casa del tío Bert y el té flotando sólo por pensar en cosas alegres, el paseo por las pinturas en la acera (dentro de las pinturas, valga la aclaración), aunque la cúspide se logra en la palabra que se dice cuando no hay nada más que decir: “Supercalifragilisticoexpialidoso”. Parece una palabra catalejo (el Ponche de los Deseos, Michael Ende), de esas que se forman uniendo una y otra palabra y que se van extendiendo por segmentos, como un catalejo.

Como puede verse, este escrito parece no querer referirse al mundo de los adultos porque ‘El Ponche’ es un cuento para niños, al menos así ha sido catalogado por los adultos. ¿Acaso será que los adultos nos hemos privado de la sabiduría infantil? En qué punto cambia la literatura infantil a literatura fantástica o viceversa. Al menos ambos términos comparten las letras “fant”. No se si sea etimológicamente acertado pero desde hoy, para mi, fantasía e infantil son frutos del mismo árbol, llenos del mismo aroma y tal vez alguien se empiece a preguntar sobre cuál fue primero, a la manera del cuento del huevo y la gallina.

Pues sí, supercalifrágilisticoexpialidoso. Cuando no hay nada más que decir es la palabra con la que debemos proseguir y terminar. Pero como la fantasía vive (¿en un libro de tapas color cobre con dos serpientes entrelazadas en la portada?) el poder de las palabras no terminó hace 40 años con Mary Poppins. Sigue vivo y quiere llegar a poseer ese poder. Mientras tanto… Hakuna Matata, para continuar agregando magia a través de palabras llenas de ella.

18 abril 2005

Reglas del juego

9 de abril de 2005

Jugamos la vida: la vida es un juego del que nadie nos ha enseñado las reglas. Y jugamos lo que nos parece es lo mejor aunque no tengamos certeza que vamos en la dirección correcta. Es como jugar parqués del cielo a la cárcel. Hace muchos años vi un episodio de Dimensión Desconocida en el que unos extraterrestres llegan a la tierra diciendo que iban a destruirnos por nuestro comportamiento inadecuado. Antes la amenaza inminente se reunió en pleno la Asamblea de Las Naciones Unidas y antes que se agotara el corto plazo dado por los visitantes para solucionar el problema se firmó un mamotreto de compromisos por la paz mundial. Con mucho orgullo este documento es presentado a los amenazadores extraterrestres y ellos solo se ríen y acaban por confirmar sus intenciones de terminar con la humanidad porque era precisamente ese espíritu pacifista el que, según los verdugos, el que nos estaba impidiendo progresar.

¿Vamos directo al hoyo creyendo estar haciendo lo correcto? ¿Existe un camino correcto y los demás equivocados? Puede ser cuestión cultural. En diversas naciones el mismo acto es interpretado de maneras opuestas. ¿Son nuestras normas solamente artefactos de creación humana o tienen la inspiración divina que algunos a veces alegamos? Esta época tan convulsionada que vivimos parece ser el momento del cambio que nos permite alinear a los seres humanos hacia el fin o propósito verdadero de nuestro paso por la tierra. Parece que finalmente vamos a tener un manual de instrucciones y reglas del juego claras. Solamente nos faltará empezar a jugar de nuevo.

Cada muerte de obispo

4 de abril de 2005

Existe un dicho que se usa para eventos que ocurren esporádicamente y se dice que ocurren “cada muerte de obispo”.

Ha muerto un obispo muy importante. El Papa Juan Pablo II murió que el mundo siguió su deterioro en la televisión durante los últimos años, especialmente los últimos meses.

Un acontecimiento así de infrecuente y a la vez tan importante es de verdad una rareza como lo puede ser un eclipse total de sol o el paso del cometa Halley. Suceden con muy poca frecuencia pero en un periodo de vida humana promedio se tiene la oportunidad de verlos dos o tres veces (aunque es difícil tener la oportunidad de ver en la misma vida el Halley en apariciones de ciclos diferentes, setenta y pico años de diferencia).

Hace 26 años, cuando tuvimos en pocas semanas la oportunidad de conocer la elección de dos papas, vimos una cobertura de medios completamente diferente a lo que podemos esperar ahora. Eso es sólo una manifestación del cambio que hemos presenciado. Y si lo comparamos con el momento de la elección de Pablo VI la brecha es mayor aunque es evidente que desde ese momento la aceleración en el cambio no se ha alterado y por eso la velocidad de éste se incrementa de manera permanente. ¡Qué vértigo!

Se han escuchado comentarios sobre la importancia del papa que acaba de partir. En la historia de todos los papas es reconocido un verdadero punto de inflexión que ha permitido sugerir que Juan Pablo II sea llamado “El Grande”. ¿Cuánto ha cambiado la humanidad durante este lapso? ¿Hemos sido testigos de un silencioso cambio de dirección, de tendencia? Al fin y al cabo eso es lo que trae consigo un punto de inflexión.

El inconsciente colectivo al parecer es más sabio que cualquiera de las individualidades. Por más que las élites (políticas, económicas y religiosas) estén dándonos las reglas del comportamiento humano son las bases de la pirámide las llamadas a construir la historia y a enderezar o torcer el camino (cualquier opción puede ser la correcta) y por más que hayamos presenciado 26 años de cambio que repercuten en la historia del catolicismo y de la humaniad no es la figura del papa la que realiza el cambio. Él sólo ha sido el impulso, el guía, el ejemplo o como queramos llamarlo. Es el ser humano, la humanidad, la que ha movido este cambio, sin importar el importante papel de sus dirigentes, como Juan Pablo II. Es el momento de reconocer a la humanidad por moverse, por cambiar. Ha sido el espíritu colectivo el que se ha movido o ha hecho que nos movamos. ¿Es ese espíritu colectivo lo que las religiones han llamado Dios? ¿Es el que nos está mostrando el camino a Dios? El camino correcto será el que definamos colectivamente, sin intervenciones y siguiendo nuestra “verdadera voluntad”. En realidad, ¡qué cosa tan difícil es seguirla!

Hemos sido testigos de un hecho doblemente infrecuente la muerte de un papa y la muerte de un líder mundial. Pocos momentos de la historia coinciden de esta forma. Aprovechémoslo para el bienestar de todos (vivos y por vivir).

29 marzo 2005

Aprendiendo a escribir

He venido dándome cuenta que mucho de lo que escribo es a partir de alguna lectura que me hace pensar. ¿Me volveré monotemático?

Esta ocasión se debe a que estoy leyendo un libro llamado "Defensa apasionada del Idioma Español" de Álex Grijelmo y en él ha estado mencionando errores comunes que encontramos en los diarios especialmente por calcos que hacemos de otros idiomas y se van volviendo costumbre en español (mala costumbre). Y me entra la inquietud, yo que estoy escribiendo ahora de nuevo y atreviéndome a publicar, puedo estar cometiendo cientos de esos errores sin saberlo. Andrés Huratdo escribía sobre un tema parecido en su columna de hoy en El Tiempo y advertía que muchas veces esos errores son por absoluta ignorancia y ni siquiera imaginamos que podemos cometerlos

He reconocido en mis escritos el uso excesivo de la partícula "que". A veces hago el esfuerzo de evitarlo pero él (¿o ella?) se escurre sin ser visto y aparece donde menos lo espero. A veces también uso muchos adverbios terminados en "mente".

Anticipadamente me disculpo con mis lectores por cualquier barbaridad que sea encontrada en estos escritos. Encarecidamente pido me las hagan saber para aprender a escribir en español (¿o en castellano como muchos dicen por ahí? al fin y al cabo la Real Academia es de la Lengua Española pero he leído que se puede en ambas formas...)

26 marzo 2005

Agonía de 15 días o 15 años

22 de marzo de 2005

Hace unos días venimos oyendo sobre el caso de una mujer enferma en Estados Unidos (Terri Schiavo) en estado de parálisis cerebral o alguna enfermedad que la ha tenido postrada por 15 años. Su esposo (o ex esposo porque ya se casó de nuevo) solicitó a un juez el permiso de retirarle la alimentación y dejarla morir. El juez autorizó retirar las sondas por las cuales era alimentada y los padres de ella se han opuesto a que su hija muera de hambre y han interpuesto las acciones legales que han considerado apropiadas para evitarlo.

Obviamente no conozco en detalle la historia pero me pongo a pensar sobre si tenemos derecho como humanos a matar de hambre a otra persona. ¿Estamos pensando en ella o en nosotros? Ella no puede comunicarse y no sabemos si entienda algo de lo que está pasando. Su esposo asegura que alguna vez antes del accidente que la envío a la cama por 15 años dijo que prefería morir a estar en esta situación y ese es el argumento que logró la autorización para desconectarla (después de años de lucha jurídica)

Mientras ella muere, los demás discuten. Ojalá todos lo hagan por el bienestar de la paciente o lo que más le convenga. Tal vez una agonía de 15 días muriendo de hambre sea el precio justo para terminar con una de 15 años, de ella y sus allegados. Por lo pronto pido que pase lo que deba pasar y Dios ilumine las decisiones de quienes deban tomarlas.

Recuerde que además de estas entradas encontrará más a través de los links de Ruidos Archivados