30 diciembre 2005

Bienvenido 2006

Esta es una época para aprovechar que el ruido disminuye y se puede meditar sobre lo que ha pasado y está por venir, sea como un recuento de lo memorable del 2005 o para formalizar los propósitos para el 2006 o más allá si se desea.

He pensado en estos días de ligero silencio en cómo sería la lista que yo hiciera sobre lo memorable del año. Se me ocurrió que la característica debía ser algo que perdurara hasta el año siguiente o sus consecuencias lo hicieran en su nombre. No voy a escribir aquí lo destacado del año, bueno o malo, entre otras cosas porque me asusta antes de hacer el balance que el resultado sea poco satisfactorio para mi.

Solo algunas cosas voy a mencionar:

  • Este Blog perdurará para el año entrante lo mismo que su hermano Tómalo con calma aunque se reconoce falta de continuidad en las publicaciones del segundo (tal vez porque la nueva vida que pregona no se ha manifestado en realidad o lo hace de manera insuficiente).
  • Los viajes que pude hacer a Estados Unidos, México y Costa Rica
  • El tiempo que pude pasar con mi mamá mientras estaba desempleado y dedicado al verdadero descanso.
  • La tranquilidad que logre un par de meses después de dejar el trabajo
  • Pedro Rivera, en el vivero de los canales de Xochimilco: un hombre sencillo con la sabiduría de quien vive junto a Dios en medio de la naturaleza
Y rápidamente relaciono lo que de pronto me haya hecho falta

  • Cantar más, con método y técnica
  • Escribir, filtrar lo que escribo y no publicar cualquier babosada aunque sé que son parte del camino a la maestría
  • Leer más; aunque el fin de año mejoró en ese sentido aún hace falta
  • Dedicarme en serio a las opciones de trabajo independiente
  • Conocer nuevas cosas de música

En el 2006 seguiré escribiendo lo que se me pase por la cabeza. Espero se vuelva un blog más regular, tanto en tipo de publicaciones como en calidad y frecuencia. Dios quiera que sigan surgiendo ideas para cuentos, de esos que no se publican aquí.

Y que Clauz me siga acompañando y yo a ella

26 diciembre 2005

Mi experiencia con Café Juan Valdéz

Hace días tengo la impresión que el espresso de los cafés de Juan Valdez sabe diferente en cada una de las tiendas y no necesariamente bien. Decidí entonces averiguar si esa percepción mía es válida o estoy equivocado ya que la imagen que tenemos del caficultor y su mula es la del mejor café del mundo. ¿Será así de verdad? Vamos a tratar de averiguarlo por medio de una aproximación de aficionado.

¿Por qué escoger el espresso como indicador de la calidad del servicio? De acuerdo con las memorias del curso "Organice su tienda de café", el cual tomé hace varios años cuando en mis planes estaba montar una tienda de café gourmet, junto con lo que recuerdo del curso de Técnico en preparación de café, el espresso es la expresión máxima de los sabores de este fruto y requiere un proceso cuidadoso de preparación y escogencia de la materia prima con el fin de lograr un sabor exquisito en la taza. Este método permite potenciar los aromas y sabores del café, pero igualmente evidencian de manera notoria los defectos que éste tenga y las fallas en su preparación. Los otros métodos y otras bebidas de café no son tan exigentes como el que vamos a evaluar.

Mi investigación no es rigurosamente científica. Solamente consistirá en ir de tienda en tienda en días diferentes, para no saturarme, y evaluar unos cuantos parámetros básicos: Limpieza de la máquina, apariencia del producto (consistencia y color de la crema), sensación general de la bebida y algunos en general de los locales y los otros productos pero los cuales no son los importantes inicialmente.


20 de diciembre: Sede La Candelaria (en la casa del museo Botero frente a la Biblioteca Luis Ángel Arango)
Iba con el prejuicio formado que me iba a encontrar un producto de mala calidad y tengo que reconocer que me cerraron la boca. Habia escogido este local para empezar porque según mis recuerdos me habían vendido uno de los peores espressos de mi vida e incluso lo devolví por exageradamente malo. De hace hace un año o más, no recuerdo.

Fui en la mañana, me atendieron bien y el barista hábil tenía su máquina limpia, preparó con maestría la bebida y limpió el equipo tan pronto terminó. La crema del espresso fue como lo mandan los cánones: dorada y permanente por un par de minutos. El sabor no fue el mejor pero no era malo. Pregunté cuál café usaban para preparar el espresso y me dijeron que usaban el volcano, una referencia de los cafés de Juan Valdez especial para esta bebida.

Incluyo aquí los sitios donde me he tomado los mejores cafés esspresso desde que conozco algo del tema.
El número uno hasta ahora fue uno que tomé una tarde en el restaurante de la piscina del Hotel santa Clara en Cartagena. (Aaños después volví a tomarme uno con la ilusión de repetir la experiencia y no pasó de ser un espresso mediocre).
El segundo en el escalafón fue uno que tomé en Filadelfia en un café Starbucks cerca de Liberty Place. En pocillo de papel y todo pero con un sabor impecable. Valga la pena aclarar que en general los espressos que he probado en diferentes tiendas de Starbucks en México y Estados Unidos tienen sabores muy similares y son deliciosos. Este fue en realidad sobresaliente.
El tercer puesto lo comparten varios, unos en Bogotá en diferentes restaurantes y uno de Washington. No es de suponer que alguno de Juan Valdez esté entre los espressos memorables aunque espero que llegue a ser el número uno.

Con el rabo entre las piernas y antes de salir observé el café de temporada navideña que estaban ofreciendo. Un café especial de Gaitania que además incluye en su costo (alto) el valor de un regalo para un niño campesino en esta navidad. La descripción era como me gusta: alta acidez y aroma, incluyendo sabores cítricos. Me deleitaba de solo pensar en tomármelo. Llegué a la casa a preparame una taza de tinto con este café (no he logrado un buen espresso en mi cafetrita casera ni lo lograré nunca creo) y la decepción fue tan grande como el precio. Primero, culpa mía, no me fijé que el café ya estaba molido. Lo peor para la calidad del café es no molerlo inmediatamente antes de su preparación. En el sitio de compra había preguntado la fecha de tostado y no tenían idea pero suponían que a principios de diciembre. Mala cosa porque llevaba más de 15 días en la tienda conservado a temperatura ambiente lo cual va en contra de lo que me enseñaron en mis cursos sobre el café. La temperatura sugerida es la de refrigeración (no el congelador) y debe conservarse el café en grano. Es obligatorio el frío cuando ya está molido. Para completar, la molienda era fina, como para espresso y esto expone una mayor superficie del café al deterioro del aire el cual hizo su efecto a pesar de la bolsa cerrada y con vávula de desgasificación.

Pues en fin, el mismo método que me ha suminstrado tintos exqusitos de otro café comprado en Bogotá, tostado a diario en el mismo local de venta el cual conservan frío y en grano hasta que el cliente decide si lo lleva molido o no, y además define que tipo de preparación usa para que los operadores del molino escojan el grado de molienda, me dio un café horrible, con sabor a greca y evidentes notas de rancidez. Fui buscando un espresso malo y me encontré, avergonzado por el prejucio, con un café en polvo de regular calidad, como los que se encuentran en el supermercado por la quinta parte del precio. Al menos espero que el niño campesino disfrute su juguete.

Tan pronto evalúe el espresso en otra tienda estaré actualizando esta columna. Por ahora solamente espero respuesta de la queja elevada en el sitio de los cafés Juan Valdez con los msmos argumentos que plasmé en esta entrada. Si recibo respuesta la incluiré en esta especie de diario. (www.juanvaldezcafe.com)

Aclaro que el objetivo de esta bitácora no es destruir los cafés Juan Valdez. Es imposible acabar una tradición tan grande con tan buenos argumentos de calidad y por un solo espresso en una tienda. Pero las franquicias si serán capaces de acabar con el prestigio del buen café colombiano si, como esperan, se propagan en Estados Unidos y venden un café de inferior calidad al del monstruo de Strabucks que usa mezclas y no un café de origen específico.

21 de diciembre: Puente Aéreo y Aeropuerto El Dorado
Todo parece indicar que la percepción mía era errónea porque los dos espressos que probé resultaron bastante parecidos al primero y bien hechos. Además el del Aeropureto tenía un sabor muy rico, se acerca a los mejores pero aún no lo logra.

Desilusionado por el café de Gaitania (aún no contestan de www.juanvaldezcafe.com) fui a buscar mi café habitual al Aeropuerto con el propósito adicional de probar el espresso de la tienda de Juan Valdez que allí se encuentra. Recordé que hay otra en el Puente Aéreo, de camino, así que decidí matar los dos pájaros de un solo tiro. Ambos productos cumplían con las características de la crema y el sabor fue bastante similar al de la tienda de La Candelaria. Lo que si noté es que no limpiaban el filtro antes de preparar mi espresso. Me explico. De acuerdo con el video que me dieron en mi curso de tiendas de café, el residuo del filtro del espresso debe removerse tan pronto se preprare la bebida y luego debe lavarse el grupo con la misma agua de la máquina. Pues aquí no se hizo así. En ambos casos el filtro se encontraba con residuos de la preparación anterior, fue desocupado a golpes en la caneca como se acostumbra e inmediatamente sin lavarlo le dosificaron el café molido. Supongo que un verdadero catador de café será capaz de notar el sabor de los residuos doblemente extraídos. Yo no alcanzo a sentirlo y el sabor fue aceptable en el primero pero bastante bueno en el segundo. Entonces, me surge la duda de por qué no saben todos igual que este último. Es posible que el breve lapso entre una y otra bebida haya interferido en la prueba, a pesar de haber sido cuidadoso y haber hecho buches con agua para eliminar al máximo el sabor del primer espresso antes de tomarme el segundo. Pero no lo creo. Al final tuve una sensación muy rica cuando terminado mi espresso (el del aeropuerto) tomé un sorbo de agua de la botella que tenía y como por arte de magia los aromas de los restos que permaencían en mi boca se elevaron de nuevo y pude saborear otra vez la delicia del café.

Como les conté, sigo esperando respuesta de Juan Valdez sobre el café en polvo aunque averigüé que pude haberlo comprado en grano porque también existe esa opción. De nuevo reconozco mi error. Lo que estoy haciendo ahora es prepararlo en filtro de tela y estoy obteniendo una bebida aceptable. El método que uso habitualmente es un filtro marca Bodum que se ubica directamente sobre el pocillo y sirve para preparar solamente una porción. Al menos no voy a tener que regalalrle a los vigilantes una libra de café de 21mil pesos. Para eso les regalo 4 del mejor café del supermercado. Les dura más tiempo y les sabe igual.

24 de diciembre: Salitre Plaza
Esta investigación se está volviendo aburrida para los lectores. El espresso que compré como regalito de navidad para mi mismo sabe tan bien o tan mal como los anteriores. Es decir, el sabor estándar que pensaba era inexistente en Juan Valdez si apareció. Si seguimos así comprobaremos que Juan Valdez es una buena opción para tomar café (en realidad sí es buena opción desde antes de empezar este estudio crítico sin sentido). Por lo pronto seguiré probando espressos aquí y allá pero aquí termina este análisis a menos que encuentra algo realmente diferente tanto bueno como malo, lo cual es poco probable dada la tendencia que ha mostrado el estudio.

Bebed buen café, comprad café colombiano y conservadlo en el frío para que no se dañe. Claro que el frío no remedia el daño que el oxígeno del aire haya podido causar.

Feliz año nuevo, con una cafetera nueva.

21 diciembre 2005

Pie de página

Buscando la edición de diciembre de la revista El malpensante (no la encuentro todavía) me encontré una revista que no conocía. Se llama Pie de Página y se autodefine como Revista de Libros.

Me gustó, no soy experto en libros ni mucho menos. Solo ahora estoy tomando el vicio de la lectura desaforada aunque es intermitente y se facilita porque no tengo nada más que hacer sino leer y escribir para este blog. Me pareció variada, inteligente, y amena.

En la edición 5 que fue la que me encontré por ahí mientras buscaba la otra, hay un artículo sobre los Blogs. Es la primera aproximación teórica que veo sobre estos stios aunque en realidad nunca había buscado algo de ese estilo. Diferentes blogeros se atreven a opinar sobre lo que para ellos es y no es un blog. Personalmente me gustó una breve nota de quien firma Xenia, llamada la cara a la galería. Me impactó porque me setí iedntificado, creo que define en parte lo que siento al escribir un blog: "Un blog sólo sirve para sentirnos menos solos, para sentir que tenemos nuestro minuto de gloria cada vez que alguien cae por casualidad en nuestra página y se molesta en leerla. Alguien que a su vez también tiene blog, porque a los demás no les interesa. "

Recomiendo la revista. La encuentran en www.piedepagina.com aunque encontre uno que otro error de edición. Precisamente en el texto escrito por Xenia el texto desbordó la caja tipográfica y no está completo en la edición impresa. Al ubicar el mismo artículo en internet se ve que solamente le falta una palabra pero el que no consulta la red puede pensar que faltan párrafos y párrafos.

09 diciembre 2005

Una tras otra cortina de humo

Con cierta frecuencia encontramos en los medios de comunicación notas sobre personas que son acusadas de crímenes que no cometieron. Sí, como en las películas. Equivocaciones de los organismos de seguridad y en varios casos se afirma que son complots creados para desviar las investigaciones y ocultar una realidad bien oscura. El más reciente es el caso del supuesto asesino de Hernando Pizarro quien ha salido de la cárcel por pena cumplida y afirma su inocencia a los cuatro vientos con un candor que limita en la ingenuidad infantil. Lo malo es que yo le creo a esa ingenuidad.

Los casos aislados no pasan de ser meras anécdotas pero si asociamos sólo tres que han ocurrido recientemente nos entra el escalofrío al pensar en manos de quién estamos. Hace unas pocas semanas surgió el escándalo en el DAS por la infiltración de los paras y por falsos "positivos" que se montaban para ganar reconocimientos. Posteriormente se supo del regaño público del presidente al ejército por manipular la información en el sentido de pretender que los liberados de un secuestro masivo en la sensible zona del guaviare habían sido liberados por ellos cuando la realidad era diferente. Y este último del asesinato de Hernando Pizarro. La verdad la desconfianza que siento en las instituciones encargadas de impartir justicia se basan en este tipo de montajes. Fácilmente el Das, la Policía, la Fiscalía, etc. "arman la película" que permite como por arte de magia descubrir a los delincuentes si existe la presión del gobierno o la opinión pública.

Entonces salen a relucir las voces diciendo que son elementos aislados en las instituciones. No lo creo. Este tipo de prácticas es algo que lleva muchos años implantado en el modo de actuar de estos organismos o sus antecesores. Recordemos el caso de los supuestos asesinos de Galán, presos durante años y terminaron ser inocentes. Y son quienes han mostrado más "éxitos" los que son reconocidos y terminan ascendiendo a los cargos directivos. Llevan sus malas costumbres a la cúpula y las bases saben que la mejor forma de triunfar es a partir de montajes de este tipo.

Cuando escuchamos las afirmaciones del supuesto asesino de Pizarro se nos antoja una confabulación estilo Los archivos X en la cual reconocidas personalidades del poder están involucradas en un complot para desvirtuar la verdad permanentemente. Suena fantasioso, lo sé, y seguramente hay mucho de mitología urbana en estas supuestas sectas secretas que manejan el país desde el trasfondo del teatro. Pero cuando afirmaciones de montajes se repiten una y otra vez debemos empezar a considerar que pueden ser verdad.

Sabemos que los gobernantes, las grandes corporaciones e incluso los esposos infieles pillados tienen como una de sus herramientas el distraer la atención. Cuántos de los supuestos intentos de asesinato de gobernantes totalitarios como Chávez y Castro han sido "autoatentados". Es cierto que muchos quieren asesinarlos, pero ellos se apalancan en esa realidad para andar montando escenarios irreales para ganarse el apoyo de un pueblo que por nacionalismo o por cualquier otro motivo le da soporte al mártir del imperialismo. Y estas situaciones no son solamente de la izquierda, simplemente son casos recientes y conocidos que se usan a manera de ejemplo.

La duda metódica cartesiana se torna en una actituda sensata en estos casos, especiamente cuando por milagros inexplicables o en muchas ocasiones referidos como "colaboración ciudadana" se descubren los delincuentes en operaciones espectaculares y divulgadas con la complicidad inocente de los medios en medio de una parafernalia absurda. Estas cortinas de humo, como la de la película de cine, ocultan el trabajo de gente honesta que se esfuerza por resolver los casos más sencillos donde no hay intereses de por medio o los que todavía conservan sus ideales y creen que se puede trabajar por una Colombia honesta.

Lo más triste de todo esto es que se trata de un comportamiento humano estándar. Confunde y vencerás. No es un mal colombiano o de un partido político o el gobernante de turno. Existe la esperanza. Existirá mientras la mayoría imparcial pueda escoger a gobernantes pulcros. Claro que hay que buscarlos como se rastrean las sustancias antidoping, en medio de una cantidad de interferencias y en cantidades infinitesimalmente pequeñas. Porque a simple vista no se ve el primero así.

Publicado en semana.com el 6 de enero de 2006
http://semana.terra.com.co/opencms/opencms/Semana/articulo.html?id=92201

06 diciembre 2005

Como yo soy

En mi ansia de convertirme en escritor me lanzo a leer con juicio a escritores exitosos y reconocidos para encontrar en ellos las claves de una buena escritura. Así mismo utilizo mejor el tiempo libre que ahora tengo en demasía en vez de estarlo desperdiciando divagando por internet o por mi mismo sin sentido.

En estos últimos días he leído unos de los cuentos de Julio Cortázar publicados en la década de los 40 y una novela de Álvaro Mutis. Tengo ubicados de mi biblioteca libros de Jorge Luis Borges de Boris Vian, García Márquez y algunos otros en los que está El Quijote pero siento que no me siento preparado aún para tamaño monstruo. Lo primero que evidentemente encuentro en las lecturas que he hecho es un manejo impecable de un vocabulario amplísimo. En medio de los párrafos aparecen palabras que nada tienen de estrambóticas o rebuscadas pero estoy seguro yo no incluiría fácilmente en mis textos porque ni siquiera se me vienen a la mente. Conozco plenamente su significado pero estoy seguro que encontraría otras más prosaicas para expresar la misma idea en el caso que lo necesitara.

Hay que tener en cuenta que los textos de este blog son hechos de prisa, usualmente con una revisión breve y como si fuera un dictado de mi mente que estoy transcribiendo tal como sale. No es el fluir de la conciencia de Joyce sino algo más básico. Pero escarbando más al fondo me doy cuenta que mi tempramento no es tan locuaz como el de muchas otras personas y el escribir textos concisos sin extenderme en descripciones, detalles y circunloquios es una mera manifestación de cómo soy yo.

No deja de darme envidia la facilidad que tienen los grandes escritores de conectar ideas tan claras y simples pero grandiosas además, fuera de lo bien escritas que estén. No tengo idea cuánto toma a uno de estos autores concretar una página magistral o cómo hacen para encontrar la frase precisa con el verbo cautivador que nos atrapa desde el incio de un cuento o una novela. Pero a pesar que compararse es fundamentalmente perturbador para el alma debo hacerlo si quiero saber cuánto he avanzado en esto de ejercer la escritura como una profesión. Tambien están mis escritos anteriores y si voy viendo que estan mejor concebidos y armados los últimos que los primeros puedo definitivamente saber que voy por buen camino. La velocidad de avance es otro cuento que me preocupará después. Ahora es más importante encontrar las ideas actualmente extraviadas que con mis elementales competencias podría hacer algo suficientemente bueno (si ellas llegaran).

05 diciembre 2005

Libros y películas de Harry Potter: versiones divergentes

Para los que esperábamos que la versión fílmica del cuarto libro de la saga de Harry Potter fuera estrictamente ceñido a la historia escrita la película no cumplió nuestras expectativas. Y es que a medida que los libros se fueron haciendo más extensos y el interés por películas de 3 horas o más descendía era virtualmente imposible ajustarse de manera estricta al original.

No quiero decir que la película no me gustó, solamente que acababa de releer el ibro para recordar la historia y es fácil darse cuenta de las licencias que se tomó la producción. Claro que estas licencias aportaron interés como en la secuencia del dragon Cola de cuerno húngaro. Sentí en algunas ocasiones los diálogos flojos (en su versión inglés y en la subtitulación respectiva) y algunos actores que no dan la talla. En mi opinión la película se mantiene por una impecable producción, unos planos interesantes de la cámara y una secuncia de reaparición de Lord voldemort realmente cautivadora.

No se cómo harán para convertir a película el quinto libro, el más extenso hasta ahora, sin que se pierdan detalles importantes. En algún momento, creo que con El Prisionero de Azkaban, los caminos de la versión escrita y la fílmica empezaron a diverger inexorablemente y no podemos esperar fidelidad absoluta. Por ahora solamente nos queda especular cuándo será publicado el séptimo libro, si en realidad será el último y si se mantendrá la escuela de Hogwarts como el escenario principal de la historia dados los acontecimientos terribles del sexto libro.

Para terminar la película es aceptable, entretenida y habrá que preguntarle a alguien ajeno para que nos de su opinión sobre la más reciente versión de la saga.

04 diciembre 2005

Los años incompletos

¡Nada qué hacer! el año acabó el 1 de diciembre. Ya empiezan a surgir en las páginas de papel y electrónicas los resúmenes de lo que pasó y dejó de suceder en 2005. Y el año próximo no empieza sino hasta el 15 de enero o después. Entonces a cada año le están quitando al menos 45 días.

Una triste evidencia de lo apresuradas que son las escogencias de noticia del año y personaje del año nos la dio el tsunami del año anterior (26 de diciembre). Cuando todo el mundo daba por concluido el año útil, por llamarlo de alguna manera, la naturaleza nos recordó que ella trabaja las 24 horas los 365 días para brindarnos noticias. Y los delincuentes ni se diga. ¿cuántas evasiones de cárceles y asaltos millonarios y espectaculares se llevan a cabo en la noche vieja? Que nos lo recuerde Antonio Navarro con el asalto del M-19 al cantón norte donde se robaron 5000 armas hace tantos años atrás.

Aunque si les dijéramos que el año ya acabó a los empleados de los almacenes que esta temporada de diciembre hacen su agosto nos lapidarían inmisericordemente. Al fin y al cabo el año para ellos termina en el último minuto del 24 (para algunos) y del 31 para los demás. Porque hasta el último minuto están laborando para que en nuestra habitual costumbre de dejar para el final las compras, haciendo el esfuerzo de ser los más atentos posibles a pesar de su evidente agotamiento.

Pero los medios de comunicación incluido éste damos por terminado el año. Así que los invito a la reflexión sobre lo mejor y lo peor de sus vecinos (es más emocionante reconocer lo malo de los demás y lo bueno de lo propio) aunque algunas mamás se empeñen en ver las virtudes del hijo de la vecina y solamente los defectos de los propios. De todas formas cualquier cosa es momento para celebrar y dado que a 2005 sólo le quedan días de trámite antes año nuevo (en esos días tristemente se incluye la navidad) entonces vamos a disfrutarlos como se debe. Alegría por las cosas buenas que pasaron y también por las que no lo fueron tanto y nos enseñaron más que las primeras. A lo mejor en lo que queda de diciembre hago un recuento de lo mejor y lo peor de mi año pero por lo pronto en la sección "mis ruidos favoritos" encotrará algo de lo que puede ser lo mejor de este año. Mientras tanto llegan de carreras a mi mente Clauz, los viajes, los talleres, este blog como algunas de las cosas destacables.... habrá más. La ventaja es que puedo añadir fácilmente a la lista de lo mejor cosas fabulosas que pasen en estos días que faltan.

¡Felicidades!

02 diciembre 2005

De los muralistas y los cuenteros: Primos hermanos

En la sala donde encontré un hermoso e impresionante mural de Siqueiros (David Alfaro Siqueiros) localizado en el Castillo de Chapultepec en Ciudad de México había una breve reseña sobre el concepto del muralismo mexicano. Se trata de una de las consecuencias de la revolución mexicana en la cual los artistas llevan su arte al pueblo en vez de dejarlo en las salas de los museos como lo hacen los "artistas de caballete". Así el pueblo puede tener acceso al arte y no solamente un porcentaje reducido de personas.

Leyendo esa descripción surgió en mi mente una analogía con la cuentería. Contar cuentos es la forma de hacer llegar la literatura (haya sido escrita o solamente permanezca en la memoria de unos cuantos) al público en general de la misma forma que los muralistas llevaban la pintura. La diferencia es que los murales quedan para la posteridad en un sitio y los cuentos deben ir pasando de boca en boca convirtiendo en cuentero al que antes fue oyente. Cada una de estas transformaciones de la misma forma enriquece el cuento así que siempre será uno diferente. Incluso escuchar de nuevo el mismo cuento, por el mismo cuentero no significa que sea repetido y el viaje puede ser completamente diferente.

Para los extranjeros, en Bogotá entendemos por cuenteros los narradores ue en espacios abiertos o cerrados nos transmiten una obra literaria propia o ajena. En otros lugares son llamados simplemente narradores o cuentacuentos.

En lo que veo que no está de acuerdo el movimiento de los muralistas y el de los cuenteros es que los primeros repudiaban el arte de caballete y los cuenteros reconocen el valor de la literatura escrita. Lo oral y lo escrito no se contradicen, se complementan y van creciendo juntos.

Y vuelven a darme ganas de contar cuentos de nuevo como cuando estudiaba en la Nacional y los Narradores del Espacio Vacío organizábamos las "contadas" de cada viernes, de ser a partir de ahora un muralista de la literatura. ¡Qué ideal tan alto!

Recuerde que además de estas entradas encontrará más a través de los links de Ruidos Archivados