26 enero 2006

Grabadora de sueños

Qué tal si tuviéramos acceso a un aparato que grabara los sueños. Anoche tuve al menos tres con historias casi de thriller policiaco y solamente recuerdo fragmentos de uno de ellos. Eran como para escribir un guión y no tengo sino el recuerdo de que eran muy emocionantes.

Podríamos grabar los sueños y, al día siguiente, repetirlos y burlarnos de los tremendos absurdos que suceden en nuestra mente mientras dormimos. Algunas personas dicen que mientras soñamos estamos en otro mundo donde somos reales y esta existencia que creemos única es solamente el sueño de la otra. Inquietante.

Si es así podríamos tener la conciencia de recordar lo que nos sucede en la otra vida y transcribirlo al papel o los bites a veces que las ideas huyen y resbalan.

1 comentario:

Jorge Gómez Jiménez dijo...

Mauricio, esa es la premisa de Hasta el fin del mundo, la película de Wim Wenders. Se inventa el aparato y las personas que lo poseen sufren una suerte de adicción: no pueden despegar los ojos de la pantalla en la que ven los sueños que tuvieron en las noches. Pronto los afectados entran en un círculo vicioso: duermen para soñar y apenas despiertan se emboban ante la pantalla. Cuando se han saciado de sus propios sueños, vuelven a dormir.

Yo sería un perfecto candidato a volverme ¿oniroadicto? Después de un sueño interesante suelo escribirlo en la computadora (antes se usaban libreticas), y luego paso horas leyendo aquello.

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