19 febrero 2006

¿Y si somos nosotros?

Voy a dejar la costumbre de los domingos de publicar únicamente fotos y me voy a lanzar de nuevo al terreno político, con todos los riesgos de equivocarme. Pero prefiero dar rienda suelta al raudal que me atora, a tragármelo y atragantarme con él. Todo por la indignación que me abruma cada vez que los bandidos de las FARC matan o dejan morir, como pasó varias veces esta semana.

En Colombia todos tenemos claros a qué juega la guerrilla. Es una organización dedicada al narcotráfico y a sacarle la plata del bolsillo a la gente decente. Muchos dirán, al compararla con el 'establecimiento': "Caramba, qué coincidencia". Las FARC se han dedicado a vender en el extranjero, especialmente en una Europa con arraigados sentimientos de culpa, la imagen de luchadores por la comunidad, defensores de los pobres... bullshit, carreta, mierda como decimos los caribeños. Pero como nadie más se encarga de contradecirlos, y el único que a veces abre la boca es uno que otro embajador localizado esos países como premio a las maniobras clientelistas de nuestro presidente, pues la contradicción con los terroristas no pasa de ser un chiste.

¿Quién más podría encargarse de desenmascarar a los asesinos de las FARC sin untarse de la imagen corrupta del estado colombiano? Pues los de a pie, los de ruana como los llamaba en otra entrada de este blog. Cosa difícil dirán unos; jarta, aburridora, dirán otros. Pero debemos tomar ejemplos del extranjero, sabiendo que protestamos para que nos conozcan allá porque sabemos que los actores armados son sordos a lo que decimos nosotros y ávidos a escuchar las llamadas de larga distancia. Con razón o sin ellas los musulmanes protestan masivamente por lo que consideran la mayor ofensa a sus creencias. España sale a las calles enfadada e indignada contra otros terroristas y más o menos los están obligando a retroceder. Colombia, en cambio, se sienta a ver las novelas y las secciones de farándula en los noticieros.

El riesgo de tomar un posición de estas en público y liderar los movimientos no es sólo que nos maten. Es arar en el desierto de la indolencia colombiana aunque sabemos que con persistencia se logran cosas buenas. Se me ocurre que las concentraciones ciudadanas, marchas, caminatas o lo que sea deben dejar de lado el ámbito fiestero con el que empiezan siempre, destruyendo la credibilidad. Deben hacerse marchas serias de reflexión, con programas y planes a largo plazo, con el interés de rechazar el uso politiquero que alguien quiera darle, promoviendo la pluralidad.

Hay mucho contra lo cual luchar. Si es convocada entre semana la gente no va porque tiene que ir a trabajar. Si es un sábado, que vaina, debo hacer el mercado. Siempre hay alguna excusa. El problema es de convocatoria. No hemos sabido hacerla, nadie se ha apersonado del tema. Los blogs colombianos deberíamos empezar a mover el rechazo al terrorismo, venga de donde venga y luego bajar de ese ámbito tecnológico medio elitista a las convocatorias masivas. Las empresas de telecomunicaciones deben aportar lo suyo y no debemos dejar que el gobierno las lidere porque se nos acaba la ilusión. Es el precio del estado corrupto que nosotros mismos hemos creado. Pero no es diferente a cualquier otro país. La corrupción no es privilegio nuestro y hay cien países iguales, y no entro e nombrarlos porque se pueden ofender. Por tanto no es la excusa para tener un grupo delincuente como las FARC.

Cómo me gustaría tener un grupo como las madres de la plaza de mayo pero con miles de personas reunidas a diario en Internet, o periódicamente en las plazas de las ciudades. Soñar no cuesta nada.

1 comentario:

Wari dijo...

Que bueno poder conocer un paìs a travès de las palabras de sus blogeros!! Gracias por tu visita, como ves yo tambièn vine a visitarte y puedes apostar que regresarè!! jeje
Saludos =)

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