25 julio 2006

Menos premio para las mujeres en la media maratón

En la media maratón de Bogotá hay premios diferentes para mujeres y hombres. Obviamente a las mujeres les pagan menos. ¿Hay alguien que pueda explicarme la razón si, hasta donde entiendo, la distancia es la misma para ambos sexos?

Por ejemplo al ganador en hombres le dan un Renault Logan y a la de mujeres 21 millones (menos que lo que vale el carro) a los segundos puestos les dan 10 y 6 millones respectivamente....

En tenis, todos los torneos de gran slam (menos Wimbledon) ya igualaron los premios y eso que las mujeres juegan menos sets. Es lo justo ¿no?

Link al sitio de la media maratón

20 julio 2006

¿Borracho o trasnochado?

Mi hermana Laura me contó el otro día un dato espeluzanante. Una persona que lleve 17 horas despierto tiene el mismo desempeño psicomotor que una persona con grado uno de alcoholemia. Se basaba en un estudio que conoció por su trabajo en Medicina Aeronáutica. Ella entiende mucho de lo que son los diferentes efectos en la alerta, velocidad de respuesta, calidad de la misma, etc porque esto está perfectamente estudiado en el personal de vuelo y en los controladores aéreos dado el alto riesgo que implica un piloto o un controlador fatigados.

El estudio publicado en Lancet, una prestigiosísima revista médica, trata de buscar una forma de medir los efectos de la fatiga comparándolos con otros más conocidos como son los del alcohol. En él llegan a la conclusión que los efectos de estar despiertos por 17 horas son equivalentes a los de una concentración de alcohol en sangre del 0,05% y por 24 horas a 0,10%.

El código de tránsito Ley 769 de 2002 ordenó a Medicina Legal reglamentar los grados de alcoholemia. De acuerdo con la Resolución 414 de 2002 Instituto de Medicina Legal se considera primer grado de alcoholemia cuando los valores están entre 40 y 99 mg de alcohol en 100 mL, es decir entre 0,040 y 0,099% de acuerdo con la escala usada en el estudio. Segundo grado entre 100 y 149 (0,100 y 0,149). Y a uno le levantan un parte desde alcoholemia grado 1.

Entonces me pongo a pensar en el conductor elegido que uno lleva a las fiestas o cuando sale a bailar. El puede llevar casi 24 horas sin dormir y de todas formas le damos la responsabilidad de llevarnos sanos a casa. Así esta persona hubiera pasado sin siquiera oler el trago, sus reflejos son como si estuviese tomado, en el primer grado de alcoholemia. ¿Entonces deberían ponerle multa él también?

También se me ocurrió pensar en los médicos que como parte de su vocación de servicio realizan turnos hasta por 36 horas seguidas, a veces más.

Imagina que vas tranquilo conduciendo tu carro por la autopista a las 2 AM y viene un borracho y te golpea y tienen que llevarte al hospital para que te atienda un médico de turno que tiene sus reflejos tan afectados como los del ebrio que te estrelló... ¿cuál es tu esperanza de salir a salvo del servicio de urgencias?

Ahí les dejo para que piensen un ratito.

PS: La referencia del artículo es: Smith L, Folkard S, and Poole JCM. Increased injuries in night shift. Lancet, 344: 1137-1139, 1994. Sobre éste hacen la referencia en otro artículo que tengo en mis manos pero que no sé donde colgar el archivo y que se llama: 'Fatigue and Duty time limitations - An international review' de la Royal Aeronautical Society. Al que esté interesado en tener este último artículo escríbame un comentario y yo se lo reenviaré por e mail. Mi hermana quedó de conseguirme el artículo original, voy a ver si ya lo ubicó en su archivos.

19 julio 2006

Locuras

La otra noche soñé que jugaba banquitas en una calle cualquiera de Bogotá y uno de mis contrarios era Gabriel García Márquez. En una magistral jugada le hice un sombrerito al famoso escritor y fue tanta la dicha que pensé: para qué jugar más después de esa belleza. Y dejé de hacerlo mientras comentaba a los otros que yo nunca lograría construir metáforas como las de Gabo pero él nunca podría hacer jugadas como las mías.

En realidad prefiero igualar sus metáforas a que él logre hacer jugadas de fútbol que yo sólo puedo en los sueños.

El pequeño gran gesto


Una sonrisa para todos ustedes

Hoy es el día del pequeño gran gesto. Más información aquí.

17 julio 2006

Las fotos de las orquídeas

Aquí están unas pocas fotos de las que tomé durante la exposición de orquídeas. Las imágenes amplían al pulsar sobre ellas.





Laura y Whitney

Hace unas semanas las familias de algunos infantes de marina colombianos muertos por la guerrilla reclamaron porque los cadáveres que les entregaron no eran los correspondientes a sus seres queridos. Ahí están pintados los chambones militares colombianos. Pero el tema de esta entrada no es ese. Tenía entre el tintero hace más de un mes la historia de estas dos mujeres.

Laura y Whitney eran estudiantes de la misma universidad e iban en el mismo bus cuando éste se accidento. Una de ellas murió, la otra no. El parecido físico, la angustia, el descuido de las autoridades, lo que sea, hizo que sus identidades se trastocaran. Entonces la familia de la una enterro el cadaver de la otra mientras esperanzados y devotos familiares rezaban porque se mejorara la mujer que resulto no ser de los suyos.

Ahora ambas familias son amigas. Todo comenzó a develarse cuando Whitney despertó del coma y reacciono a que la llamaran por el nombre de Laura. La madre de Laura había creado un blog para contar la evolución de la salud de su hija y allí mismo develó la triste verdad.

Encuentran la noticia en este vínculo
Y la entrada del blog de Lisa, la mamá de Laura, el día que cuenta la terrible noticia

16 julio 2006

Tinta, jugo y café que saben a amargura

Esta mañana tenía una cita en el restaurante de un hotel en Bogotá con mi jefe y otra persona. Me senté en el restaurante y nadie más llegó a la cita. Mientras pasaba el tiempo me dediqué a practicar uno de mis pasatiempos preferidos: observar a la gente de las otras mesas e inventarme o tratar de adivinar sus conversaciones a partir de su lenguaje no verbal. La primera regla para esta distracción es no escuchar la conversación y dejar todo a la imaginación y la observación. La segunda es ser lo suficientemente discreto para no dejarse atrapar por las “víctimas” y la tercera es no limitar la imaginación.

En esta ocasión la sesión produjo una lista preliminar de los tipos de personas que encuentra uno en un restaurante de hotel. El primer grupo es el de los meseros, seres ceremoniosos y afables los cuales usualmente no pueden eliminar la dureza y la frialdad de trato a los comensales, a pesar de la ceremonia. Claro que hay personajes, entre los clientes, quienes se sienten humillados y ofendidos si no son tratados con tal pompa y boato. En alguna ocasión, por un viaje de trabajo, la compañía me pagó tiquete aéreo en clase ejecutiva. La azafata era uno de estos personajes llenos de adornos en el trato a los pasajeros. Personalmente me dio cierta risa pero de protocolos vive la humanidad y cada uno considera que merece un determinado trato que lo diferencie de los demás que no lo reciben. Por eso el tratamiento “Doctor” ya no necesariamente es sinónimo de distinción porque “doctor se le dice a todo el mundo”. Mi papá pensaba que la partícula de mayor distinción era “Don”: poco usada, remplaza a “Señor” y este título no se lo ha ganado mucha gente. Por eso dicen “Es todo un señor”.

Volviendo al tema, el segundo grupo lo forman los viajeros solos que están en plan de trabajo o negocios. Expertos en los perendengues de la hotelería, con la ropa bien arreglada producto de su amplia experiencia en el tema. Ellos saben qué pedir de desayuno en cualquier hotel (los menúes son tan parecidos), son hábiles en los buffet, solo se toman el tiempo necesario para desayunar y manejan a la perfección los asuntos tecnológicos de conexión remota de sus computadores a la red central de la corporación (por cable o inalámbrica) y su celular está siempre dispuesto a dar respuestas inteligentes a los problemas que los mortales enfrentan en otra ciudad.

El tercer grupo, los jóvenes empleados en sus primeros viajes de trabajo. Van inseguros sobre lo que pueden gastar o no (¡qué tal se los cobren al regreso y en los hoteles es todo tan caro!). Indecisos cuando llegan a desayunar no saben si esperar en la mesa, ir al buffet, o llamar al mesero ceremonioso que con su frialdad los amedrenta. Una vez en el buffet no saben qué pedir, terminan sirviéndose de todo, dejando la mitad en los platos y engordando unos cuantos kilos si el viaje se extiende una semana. Ellos son los que sueñan con traer a su novia, novio o a sus padres a este hotel tan lindo, ellos se lo merecen. Y empieza a hacer las cuentas de cuánto le costaría, si podría acogerse a la tarifa preferencial de la compañía, etc. Finalmente están nerviosos de salir del hotel después de la hora establecida perentoriamente en la recepción con el riesgo de pagar una noche más (la cual obviamente la compañía no pagará y será motivo de llamado de atención severo, al menos así lo imagina). Y no se diga el encarte de la maleta (incómoda y grande) entre la salida del hotel y el vuelo, siempre en la noche para aprovechar y conocer la ciudad. ¿Será que aquí la guardan? ¿Y si se pierde?

Hay que decir que el hotel en el que me encontraba esperando es usado particularmente en viajes de negocio, Bogotá es más importante como destino laboral que como turístico la mayor parte del año. A pesar de lo anterior también hay algunos que van en plan de turismo. Es el cuarto grupo. Usualmente son dos ó más personas. En sus mesas sí hay conversación, discusión por la ruta a tomar, el dinero disponible, etc. Dependiendo de cuán largo haya sido el viaje la proporción entre expectativa y cansancio en los rostros es diferente. Mapas, cámaras, gorras y otros elementos característicos los identifican. Pueden llegar a desayunar más tarde que el segundo y el tercer grupo y también se demoran más.

También he encontrado en estos ejercicios de observación seres difíciles de identificar, sin muchos gestos, planos, que pueden ir en cualquier plan diferente.

De los grupos anteriores hay combinaciones en las mesas. Por ejemplo, la de los dos ejecutivos expertos en viajes que discuten de negocios durante el desayuno. O cuando hay varios jóvenes primerizos asombrados por tantas cosas nuevas. Existe también el caso del jefe escrupuloso en la comida (light, poca, bien cocinada, obsesivo de la limpieza, baja en sal) que desayuna con un subalterno de modales menos finos que esperaba desayunar una empanada o arepa de huevo y gaseosa pero se encuentra con el gran jefe en la fila del desayuno y por decencia y vergüenza solo atina a decir “a mi déme lo mismo que al Doctor” y se lleva la gran sorpresa.

Cuando estaba viendo que este tema de la comida daba para largo ya era la hora de pasar la pena de haber sido plantado, evitar las miradas socarronas de los meseros y salir del restaurante. Fue sólo en ese momento que me di cuenta me faltó un grupo importante.

Último grupo: el invitado a un desayuno al cuál solamente llega él (porque se equivocó de restaurante, porque los demás estaban en otro salón, porque fue al único que no le informaron de la cancelación). Los miembros de este grupo piden jugo o café mientras esperan a los demás, leen el periódico de cabo a rabo y se dedican a observar a los otros clientes, clasificándolos en grupos, indecisos sobre irse o quedarse y pensando que nadie se ha dado cuenta de su situación cuando en verdad todos lo han clasificado rápidamente en el único grupo que les interesa esa día: el de los plantados, el de los pobrecitos olvidados, el de los que desayunan con tinta de periódico, jugo y café que saben a amargura.

Bogotá, abril de 2005

14 julio 2006

Más sobre orquídeas

Me hicieron llegar los imágenes del volante de la exposición de orquídeas en Bogotá. Así, los que quieran ir tienen un poco más de información. Las imágenes amplian al pulsar sobre ellas. Allá nos vemos.



13 julio 2006

A dibujar sonrisas el 19 de julio

Encontré en el blog de Mariano Amartino en Clarin una referencia a la campaña "Dibujá una sonrisa" (obviamente argentina por la tilde en la 'a' de dibujá).

Bajo el lema "Dibujá una sonrisa", esta cruzada busca que cada uno, a su libre elección, tenga la misión de hacer algo por la comunidad, por el prójimo, por los demás, por quien lo necesita, a través de una ayuda específica o espiritual, cambiándole de alguna manera su día y quizás también su vida a esa otra u otras personas. Lo importante del pequeño gran gesto será el tamaño que tiene para quien lo recibe y el amor y el cariño con que se da o realiza.


Comparto esta iniciativa porque me parece bien bonita y espero no olvidarme de regalarles una sonrisa cuando llegue ese día. Pueden encontrar el sitio de la campaña siguiendo este vínculo. Y pueden inscribirse siguiendo este otro.

Y para que Patton no me vaya a hacer un amable reclamo, no es obligación incribir el e-mail. Así no se van a llenar de Spam con en el caso que él cuenta.

Mientras tanto un emoticon :)

12 julio 2006

Orquídeas en Bogotá

Foto tomada de aquí


Este fin de semana (de viernes a domingo) se estará realizando en Bogotá un bella exposición de orquídeas organizada por la Asociación Bogotana de Orquideología. Será en el Jardín Botánico y empieza desde las 8 de la mañana de los tres días.

Les recomiendo la asistencia. Acostumbro ir todos los años y nunca me aburro. Para los más fanáticos, pueden comprar plantas y contactarse para futuros cursos de cultivo y cuidado de orquídeas.

Si quieren obtener más información pueden llamar a Esperanza Muñoz al 612 3169 en Bogotá o al celular 300217 7659.

La foto de este post no es de una orquídea de la exposición pero llevaré mi cámara y compartiré algunas la próxima semana.

11 julio 2006

Los símbolos de Colombia en Equinoxio

Nuestros amigos de Equinoxio, la revista digital colombiana, han abierto un convite esta semana sobre los símbolos de Colombia. Los que quieran participar pueden seguir este vínculo.

¿Cuál es el suyo?

09 julio 2006

Escribir sobre lo que no escribo

Era de suponer que empezar el diplomado en escrituras creativas me disparara las ideas para este blog y para mis otros intentos de escritos. Pero no ha habido tal maravilla porque ha sido escaso lo que he publicado aquí y casi nulo lo de la producción literaria.

Revisando por ahí me he encontrado con notas que he tomado o de e-mails que yo mismo me mando con temas interesantes que podrían ser motivo de sentarme a escribir sobre ellos.

Uno era sobre un caso triste de confusión de un cadáver como el que sucedió con los infantes de marina muertos en combate, sólo que en esta ocasión una de las protagonistas vivía y la otra no. El otro tema era sobre un artículo científico que me compartió mi hermana Laura acerca de los efectos de la falta de sueño en los reflejos y el estado de alerta y se les compara con los efectos del alcohol en los mismos parámetros. Mi conclusión era que el conductor elegido además debía haber dormido bien para que de verdad llevara con seguridad a los rumberos a sus casas.

Había otros más pero recuerdo uno sobre un gran coro de niños en el festival de música andina del Mono Núñez en Ginebra, Valle. Y ayer mientras estab eb el cine se me ocurrió que tenía que escribir sobre la película 'La casa del lago' (The lake house) con Sandra Bullock y Keanu Reaves, un 'remake' de una al parecer fantástica película coreana llamada 'Il Mare'.

¿Por qué me gustó la película? Es claro que termina siendo un romance estilo Hollywood pero la idea de dos personas que se contactan a través de un portal entre dos diferentes tiempos es buenísima. Una pareja se comunica a través de un buzón de correo (no electrónico sino del tradicional) aunque estén llevando vidas diferentes con dos años de distancia. Es decir, ella podría contarle el futuro y el podría estar observándola dos años atrás cuando ella ni siquiera sabía que iba a conocerlo por este sistema. Había visto una perlícula con un tema parecido en la que por causa de una tormenta eléctrica un hombre termina contactándose por radio con su papá como 40 años atrás. Se me olvidó como se llamaba, ya es un milagro que me acuerde de la película.

Me gustó mucho el manejo de la historia de La casa del lago en la primera mitad de la película aunque el resultado final es una buena película para ver si te gusta el estilo de romance hollywoodesco con sorpresa al final. Pero como había alcanzado a leer que era basada en otra película llegué a buscar en Internet la original y ahí fue que supe que era coreana. Iba a encargarla por Amazon pero la entrega es en 4 ó 6 semanas y hay algunos comentarios que hablan que el DVD es Zona 3 y que en alguna versión la transferencia a DVD no es la más exitosa, al igual que dicen que la traducción al inglés no hace honor al hermoso y literario guión del idioma original. Entonces me entró la duda que sigo teniendo. Si finalmente la consigo les escribiré sobre ella.

Les quedaré debiendo los otros temas. Algunos los descartaré de una vez, otros dan para escribir sobre ellos porque son intemporales.

02 julio 2006

Remembranza de Zico y Paolo Rossi

Me entristeció un poco la salida de Brasil del mundial. No mucho porque no jugaron bien. Y nada parecido a lo que sentí contra Paolo Rossi en 1982 por los tres goles que le metió a la verde amarella y que condujeron a la eliminación del equipo de mi idolatrado Zico. En esa época estaba entrando en mi adolescencia y me apasionaban más los deportes que ahora. Tanto así que aún recuerdo esa horrible sensación.

Quien sabe si esta eliminación la recuerde en cuatro años. Tal vez no porque nada será como la eliminación del scratch en el mundial del naranjito

01 julio 2006

¿Somos corteses los bogotanos?

Encontré en el blog de Juan Carlos Florez en Semana.com una referencia a un estudio sin mayores pretensiones hecho por Reader's Digest acerca de la cortesía en diversas ciudades del mundo. No incluyeron niguna ciudad colombiana en esta evaluación.

Digo que este observación es sin pretensiones porque no pretende ser un estudio científico sobre el tema, pero da algunas luces sobre el comportamiento de los ciudadanos. ¿Cómo hicieron el estudio? Evaluaron sólo tres cosas:
1. si los dependientes de los almacenes dan las gracias a sus clientes.
2. Si los transeúntes están dispuestos a recoger algunos papeles que se le caen a alguien en la calle.
3. Si la gente sostiene la puerta antes que cierre mientras entra a algún local cuando tras de sí viene otra persona.

Las ciudades con mayor puntaje fueron Nueva York, Zurich y Toronto. ¿Cómo seríamos clasificados los bogotanos? Pero más importante ¿Cómo sería calificado cada uno de nosotros como individuos en la asignatura 'cortesía'?

A mi se me ocurren otros puntos a evaluar aunque si hiciéramos un estudio con demasiadas variables sería complejísimo.

- podriamos evaluar si sostenemos la puerta de un ascensor mientras alguien se acerca o tal vez el afán nos hace cerrarla en sus narices.
- ¿Cedemos el paso el vehículo que desea girar y activa la direccional?
- ¿Cedemos el puesto en transmilenio antes que alguien nos recuerde que vamos sentados en una silla azul?
- ¿Damos las gracias a los funcionarios de los parqueaderos cuando nos entregan el tiquete?
- ¿Saludamos por su noombre y damos las gracias a las cajeras o cajeros en los supermercados?

Todas estas son actividades que acostumbro hacer así que me auto evaluaría con el mayor puntaje. Pero quisiera que ustedes me comenten otros puntos considerarían válidos para una evaluación de cortesía para ver si yo las cumplo.

¿Creen ustedes que la gente en Bogotá es cortés? ¿Cómo calificarían la amabilidad en su propias ciudades? En Bogotá no se acostumbra que los dueños de los negocios den las gracias a sus clientes y supongo que es buena idea que lo hagan. Pero podemos inventarnos nuestras propias preguntas...

Yo creo que Bogotá y los bogotanos son amables. ¿Tú qué piensas?

Recuerde que además de estas entradas encontrará más a través de los links de Ruidos Archivados