13 enero 2008

Una horrible noche

Se nos avecina otra horrible noche, como la del himno nacional. Tengo frases enteras atragantadas pero solo logran salir diluidas en lágrimas. Estoy triste por mi país.

Este año que pasó, en el que el canciller escapado de los asesinos debió lograr avances en el rechazo internacional a las FARC, fue cuando más retroceso tuvimos en ese tema. Ese es el resultado que nos da el desprecio del presidente por la política exterior a la cual solo envió cuotas políticas inútiles en el servicio diplomático. El canciller debería ser el primero en irse.

Y creo que ya es demasiado tarde para arreglarlo. Y creo que el presidente no va a cambiar esa política porque es más terco que el imbécil de Tirofijo. Por esas mismas razones es que tampoco se irá el siniestro asesor, primo de Pablo Escobar y socio en sus negocios (en los de Escobar y en los de Uribe).

Por eso estamos jodidos.

2 comentarios:

MaJaDeRiA dijo...

Yo tambien vivo triste por mi país.
Saludos.

Iki dijo...

Yo tambien vivo triste... y mas triste aun porque no veo solucion... las cosas parecen ir de mal en peor...

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