15 febrero 2006

El oficio de escritor

Acabo de terminar un libro con este título. Es una serie de entrevistas hechas hace como 40 años a diferentes autores importantes, por parte de unos escritores jóvenes norteamericanos residentes en Europa quienes las publicaron en su revista Paris Review.

Encontré muchas cosas esclarecedoras. La primera es que cada uno hizo lo que le pareció. Otra que los entrevistadores inexpertos lograron a veces sacar la soberbia mayúscula de alguno de los entrevistados. Pero finalmente se aprende de lo que alcanzan a decir los famosos. Aunque cada uno tuvo su método, se mencionan aproximaciones o técnicas que fueron válidas para cada uno. Todas se reunen en la honestidad, en escribir para ellos mismos antes que para el público, en la disciplina, en reconocer lo que aprendieron de otros. Incluso en no hacer uso de falsa modestia. Si eran famosos, algunos ya eran Premio Nobel, ¿por qué negarlo?

Hubo una frase que me impactó. Vengo pensando hace días que escribir a diario en este blog no significa nada. Dijo lo siguiente T.S. Elliot:
El peligro, por regla general, de no tener otra cosa qué hacer es que uno pueda escribir más de la cuenta en lugar de concentrarse y perfeccionar cantidades más pequeñas. Ese sería mi peligro
Y no hay nada más claro. No tengo otra cosa qué hacer. Por eso soy consciente que escribo más de la cuenta.

1 comentario:

aprendiz de maga dijo...

escribir y mucho es importante, pero a sabiendas de que todo no es publicable, escribir para despues trabajar en lo escrito, para pulir, para borrar, para desechar, escribir para elegir lo publicable, pero escribir y siempre

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