08 agosto 2007

Ficción

Érase un bloguero que andaba sin blog. Y el verbo andar le ajustaba de maravilla porque deambulaba y se movía entre los blogs ajenos dejando mensajes y comentarios. Era reconocido por sus acertadas palabras.

Este bloguero, a pesar de no tener su propio sitio, era más bloguero que muchos de nosotros que soltamos una que otra cagada de pájaro al pasar justo encima de nuestras bitácoras; sentimos un impulso irrefrenable de liberar lo que llevamos dentro, sin pensar en qué forma va a tomar.

Para este bloguero no hay feeds ni RSS que valga. Para poder enterarnos de su última opinión tendríamos que estar suscritos a los comentarios de cuanto blog se le haya antojado a él participar. Serían miles e inacabables. Diecisiete, diría Borges.

Es más, no tenemos la certeza que sea un hombre y por sus palabras, figuras e imágenes podríamos entrar a pensar a veces que es una mujer con seudónimo masculino. Encontrarla es un albur, aunque es posible descubrir cierta tendencia entre sus blogs preferidos. Pero sus gustos son amplios y corremos el riesgo de encontrarlo en los blogs más inesperados. Si queremos estar al día con sus pensamientos, debemos leer hasta los blogs retorcidos, los blogs prohibidos, los que no nos gusten, los proselitistas, los catequistas, los reguetoneros.

Pronto algún otro bloguero hará un blog donde consolide los comentarios con los que nuestro desconocido va abonado y regando las huertas de la blogosfera. Se lo agradecerá por siempre la comunidad. Por ahora solo podemos seguir una pista. No se le ha descubierto escribiendo sino en un solo idioma. Gracias al cielo.

Pero nada nos garantiza que no esté usando más de un seudónimo al dejar los mensajes en nuestros hogares. La tarea de recopilarlo se volverá inacabable.

4 comentarios:

Un Gerente dijo...

uy! y como firma? para ver

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Por ahora es ficción, Mr gerente. Tal vez algún día lo encontremos de verdad...

Sandel dijo...

Un bloguero que anda sin blog para mi dejaría de ser bloguero.
Alguna vez le pregunté a Víctor Solano si él lo consideraba así y me respondió que no.
Tema de discusión.
Ah, por qué no recopilar en un blog los comentarios de Patton? :-)

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Sandel, yo creo que un bloguero sin blog también es bloguero. Tal vez su blog no cuadra en la definición de bitácora organizada por fechas de manera decreciente (de lo más nuevo a lo más viejo) pero me gusta imaginar que también merece ser parte de la comunidad...

Gracias por pasar...

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